¿Qué impactos traerá El Niño Costero? Especialistas detallan dos efectos clave para el Perú
Únete al canal de Whatsapp de Wapa
La posibilidad de un El Niño Costero a partir de marzo vuelve a encender las alertas en el país. De confirmarse el evento, el impacto se sentiría principalmente en la costa norte, donde las lluvias podrían extenderse más allá de su periodo habitual, y en las temperaturas de los próximos meses, que experimentarían variaciones durante otoño e invierno.
El aviso fue emitido por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrografía del Perú (Senamhi), que advirtió que las precipitaciones podrían prolongarse incluso hasta abril si se consolida el calentamiento del mar frente al litoral peruano.
Lluvias más prolongadas y vigilancia en el norte
El subdirector de Predicción Climática del Senamhi, Yuri Escajadillo Fernández, explicó a la Agencia Andina que este escenario está vinculado al aumento de la temperatura superficial del mar, característica central de El Niño Costero.
Según los análisis de la Comisión Multisectorial ENFEN (Enfen), el evento tendría una magnitud débil. Las proyecciones estiman un calentamiento inferior a 1.3 grados Celsius (34.34 grados Fahrenheit), suficiente para generar lluvias adicionales respecto a los niveles normales.
En el trimestre febrero-abril de 2026 se esperan precipitaciones entre normales y superiores a lo habitual en la costa norte, especialmente en marzo y abril. El comunicado oficial precisa: “No se descartan episodios de lluvias de moderada a fuerte intensidad, así como temperaturas del aire por encima de los rangos normales”.
El monitoreo se concentra en el cuadrante Niño 1+2, ubicado frente a Piura y el litoral de Ecuador. Si el calentamiento supera el promedio de 0.5 grados Celsius (32.9 grados Fahrenheit) durante más de tres meses consecutivos, se declarará formalmente la presencia del fenómeno.
Otoño más cálido e invierno prolongado
Más allá de las lluvias, el comportamiento térmico también sufrirá alteraciones. Escajadillo Fernández detalló que, tras el periodo lluvioso, el otoño presentaría temperaturas más elevadas, mientras que el invierno podría extenderse hasta octubre. “Tendríamos un invierno normal; algo abrigado, por así decirlo”, puntualizó Escajadillo Fernández a Andina.
El Enfen confirmó que las condiciones cálidas débiles se mantendrían al menos hasta octubre de 2026 en el litoral peruano. En tanto, en la región Niño 3.4 del Pacífico central, se prevé una condición neutra hasta mayo; desde junio podrían instalarse condiciones cálidas débiles hasta finales de año.
Sectores en alerta: salud, agricultura y pesca
Las implicancias no se limitan al clima. El aumento sostenido de temperatura en el mar y el aire impacta directamente en diversos sectores productivos y sanitarios.
- Mayor riesgo de proliferación de mosquitos transmisores de enfermedades como el dengue.
- Alteraciones en calendarios agrícolas debido a lluvias y temperaturas atípicas.
- Incremento en los procesos de maduración gonadal de la anchoveta, según el comunicado: “los indicadores reproductivos de la anchoveta muestran el incremento de sus procesos de maduración gonadal, de acuerdo con lo esperado para la época”.
- Mayor disponibilidad de jurel en la zona sur y de bonito dentro de las 60 millas náuticas.
- Ampliación del periodo de pesca frente al litoral peruano.

NO TE PIERDAS: ES OFICIAL | Grupo de jubilados ONP del decreto Ley 20530 cobrarán un monto extra de pensión desde mañana
Estado de vigilancia y recomendaciones oficiales
Actualmente, el Enfen mantiene el Sistema de Alerta en condición de “Vigilancia de El Niño Costero”. Las autoridades recomiendan a los tomadores de decisiones activar medidas preventivas ante posibles lluvias intensas y temperaturas superiores a lo normal, especialmente en gestión de riesgos, salud pública y producción agrícola y pesquera.
El organismo reiteró que las condiciones cálidas débiles serían más probables entre marzo y octubre de 2026. Además, instó a la población a informarse únicamente a través de canales oficiales y a seguir las alertas meteorológicas emitidas por las entidades competentes.
La evolución del fenómeno continuará bajo evaluación constante en función del comportamiento oceánico y atmosférico frente a las costas de Perú y Ecuador.




