Natalia Málaga revela que “ampayó” infidelidades de su esposo, exfutbolista de Alianza Lima
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Natalia Málaga se sinceró como pocas veces durante una conversación con Magaly Medina, donde compartió detalles desconocidos sobre su matrimonio con Gustavo Zevallos, exfutbolista y exgerente de Alianza Lima. La exseleccionada nacional, hoy dedicada al vóley y a su labor como mánager de Eva Ayllón, contó que descubrió una infidelidad de su entonces esposo al encontrar una evidencia en su mesa de noche.
La exatleta también dejó entrever que este no habría sido el único episodio de engaño en su relación, la cual llegó a su fin poco tiempo después del nacimiento de su única hija.
Natalia Málaga habla sobre las infidelidades de Gustavo Zevallos
Durante el pódcast conducido por Magaly Medina, Natalia sorprendió al revelar que su matrimonio terminó apenas nueve meses después de que naciera su hija, hoy una joven de 29 años. Al consultarle si Zevallos había sido mujeriego, la entrenadora no dudó en responder con firmeza: "Por ahí se le resbalaba y se le ampayaba. Y 'suá, suá', le caía". No obstante, aclaró que la “Urraca” nunca fue quien lo descubrió.
Más adelante, Málaga relató la ocasión en la que confirmó una infidelidad. "Yo no me creo una santa tampoco, pero sacó los pies del plato descaradamente y lo ampayé. Encontré una notita en su mesa de noche", contó, dejando sorprendida a Magaly.
“Ya no había esa preocupación”: así describe Natalia Málaga el final de su matrimonio
La entrenadora también explicó las razones que los llevaron a separarse. Según recordó, cuando nació su hija la relación ya mostraba señales de desgaste, pues ella estaba completamente enfocada en su carrera deportiva durante una de las épocas más exitosas del vóley peruano en los años 90. "Le molestaba mucho que me concentrara, que viajara. Lo odiaba a Mr. Park", comentó, refiriéndose al entrenador coreano de la selección.
Poco después del nacimiento de su hija, ambos decidieron poner punto final al matrimonio al sentir que el vínculo ya no tenía la misma base afectiva. "La relación ya estaba ya… Ya no había ese respeto. No es que no haya un respeto, sino esa preocupación", expresó. Aunque evitó afirmar si la infidelidad fue el motivo definitivo, recordó con cierta nostalgia su etapa de enamorados: "Estaríamos enamorados porque yo era bien idio*. Todo el día estaba de la mano, era bien celozasa. Mi relación con él como enamorados era bien bacán"









