Therians en Lima: qué son, cómo surgió el fenómeno que ya está presente en el Perú
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Una joven que llevaba una máscara de gato fue registrada caminando por las calles del Centro de Lima. El video, grabado y compartido en TikTok, superó el millón de visualizaciones y alcanzó más de 34 mil “likes”. En el texto que acompaña la publicación se lee: “Llegó al Perú”, una frase que despertó interrogantes y generó un debate que rápidamente se trasladó a otras redes sociales.
En el país no se han identificado convocatorias multitudinarias ni grupos organizados que ocupen espacios públicos como plazas o parques, y tampoco existen registros oficiales de reuniones abiertas. Aun así, los contenidos virales dejan ver indicios de una práctica que gana presencia en internet. El episodio ocurrido en el Centro de Lima pasó a ser un punto de referencia para numerosos usuarios, quienes lo catalogaron como “el primer therian peruano”.
Este fenómeno no se originó en Lima ni en Buenos Aires. Sus primeros indicios aparecen en foros digitales de la década de los noventa y guarda relación con la cultura otherkin. Con el tiempo, el movimiento se trasladó a plataformas como TikTok, donde jóvenes de distintos países relatan experiencias y explican cómo entienden su identidad.
¿Qué son los therians y cómo se definen?
Los therians son personas que aseguran experimentar una conexión profunda con un animal específico, vínculo que influye en la forma en que se perciben y, en algunos casos, en su conducta diaria. Según quienes se identifican así, no se trata de un disfraz ocasional.
El concepto de identidad therian se vincula etimológicamente con la palabra “therianthropy”, formada por términos griegos que significan “bestia” y “ser humano”.

Aunque en la mitología existen relatos de transformaciones entre humanos y animales, la idea contemporánea tomó forma en los años noventa dentro de comunidades en línea, donde personas comenzaron a compartir vivencias de identificación interna —de tipo espiritual o psicológica— con animales no humanos.
En el canal de streaming de Infobae, el programa Infobae a la Tarde analizó el tema tras la aparición de casos en la Ciudad de Buenos Aires. “Gente que se autopercibe determinados animales, hasta lo que yo vi, mamíferos en todos los casos, gente que se autopercibe distintos tipos de mamíferos. Pueden ser un perro, un gato, un zorro”, explicó Manu Jove. Y añadió: “No es que se disfrazan de perros y hasta ahí llega el divertimento... Se sienten perros, viven como perros, se revuelcan como perros y se enfrentan con otros perros”.

Por su parte, Paula Guardia Bourdin aportó contexto histórico: “Todo esto empieza en los 90 en comunidades de internet, a partir de una palabra que se llama otherkin, que es de personas que se identifican... Primero era con elfos y después fue derivando en esta situación que son los therians, que se identifican con animales”. Además, marcó una diferencia clave: “Es un concepto distinto al de los furros o furries, que lo hacen a modo de cosplay y es como una cuestión más de fandom. Esto es una cuestión más de autodefinirse animal”.
Diferencias con los furries y qué implica ser catalogado como ‘therian’
La comparación con los furries es central en la discusión. Mientras el fandom furry se enfoca en personajes animales con rasgos humanos y se expresa mediante cosplay y encuentros recreativos, los therians describen su experiencia como una identificación de carácter espiritual o psicológico. Para ellos, no responde a una estética lúdica, sino a una parte de su identidad.
El uso de máscaras, colas y la práctica de quadrobics —correr, saltar o moverse imitando al teriotipo— son algunas de las formas en que esta identidad se manifiesta públicamente.
Quienes se reconocen como therians sostienen que no realizan una performance ni utilizan disfraces, sino que viven una experiencia integral que suele expresarse a través de rutinas físicas.
Especialistas consultados señalan que, en la mayoría de los casos, estas prácticas se limitan a espacios recreativos o momentos de ocio, y que quienes participan suelen ser jóvenes pacíficos cuya expresión se desarrolla principalmente en grupos y plazas públicas.








