Jefe del IGP lanza severa advertencia ante un inminente sismo tras lo ocurrido en Ica: "Va a ocurrir"
Únete al canal de Whatsapp de Wapa
Un sismo de magnitud 6.1 registrado este martes bajo la ciudad de Ica generó alarma en la región debido a la intensidad poco habitual con la que fue percibido y a los daños reportados en edificaciones modernas.
El movimiento telúrico, cuyo epicentro se ubicó en Ocucaje, activó rápidamente los protocolos de emergencia y volvió a poner sobre la mesa el debate acerca del nivel de preparación sísmica en el país, considerando la alta actividad tectónica del territorio peruano.
Un sismo fuera de lo común
A diferencia de otros movimientos sísmicos de menor intensidad, muchos ciudadanos señalaron que no percibieron el tradicional ruido fuerte previo al temblor. El ingeniero Hernando Tavera, titular del Instituto Geofísico del Perú, explicó en declaraciones difundidas por la periodista Katia Gutiérrez que la particularidad del evento se debe a que “ocurrió prácticamente debajo de la ciudad de Ica, a 81 kilómetros de profundidad”, lo que modificó la forma en que las ondas sísmicas fueron percibidas por la población.
Según detalló Tavera, cuando las ondas se propagan “de abajo hacia arriba”, el movimiento en superficie se siente de manera distinta a los sismos cuyo origen se encuentra más alejado de las ciudades.
El especialista también sostuvo que la intensidad fue “bastante intensa, pero por un tiempo bastante corto”. Esta combinación explicaría los daños materiales inmediatos observados tras el movimiento telúrico, aunque hasta ese momento no se habían confirmado víctimas mortales. Asimismo, indicó que este tipo de eventos obliga a revisar constantemente la seguridad de las infraestructuras, incluso aquellas construidas bajo normativas modernas.
Simulacros y preparación: la distancia entre la teoría y la realidad
El jefe del IGP remarcó que “no gastemos energía tratando de saber cuándo va a ocurrir el próximo sismo, porque el sismo va a ocurrir”, y reiteró la necesidad de reforzar la cultura de prevención mediante simulacros frecuentes. En ese sentido, recomendó que cada familia dedique al menos cinco minutos por semana a repasar y practicar sus rutas de evacuación, mientras que en los colegios sugirió realizar simulacros una vez por semana.
No obstante, el plan nacional de simulacros impulsado por INDECI contempla únicamente entre tres y cuatro ejercicios al año, lo que evidencia una diferencia importante entre las recomendaciones técnicas y la práctica real.
Esta falta de preparación puede tener consecuencias graves. De acuerdo con información reiterada por las autoridades, “el número de fallecidos en un temblor o terremoto es por no saber de zonas de evacuación, por no saber cómo salir, por ponerse nerviosos y correr a cualquier lado o tirarse por las escaleras”, advirtió Katia Gutiérrez. La periodista enfatizó que una adecuada preparación no solo ayuda a salvar vidas, sino también a reducir lesiones y minimizar el impacto de las emergencias, especialmente en ciudades densamente pobladas y con edificios de varios niveles.









