Adrián Villar llegó a Ancón II, pero podría no quedarse: la razón por la que su permanencia en el penal es incierta
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El futuro inmediato de Adrián Villar dentro del sistema penitenciario aún no está completamente definido. El 33° Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Justicia de Lima, dirigido por el juez Adolfo Farfán, ordenó nueve meses de prisión preventiva contra el joven, quien es investigado por los presuntos delitos de homicidio culposo, omisión de socorro y fuga del lugar del accidente de tránsito tras el atropello que acabó con la vida de Lizeth Marzano el pasado 17 de febrero en el distrito de San Isidro.
Aunque el procesado fue llevado inicialmente a la carceleta del Instituto Nacional Penitenciario del Perú dentro del penal Ancón II, su permanencia en ese lugar no necesariamente será definitiva. De acuerdo con los procedimientos penitenciarios, este traslado suele ser provisional mientras se realiza la evaluación técnica que determinará el establecimiento donde cumplirá la medida judicial. Esta decisión se conocería en las próximas 24 horas.
¿Por qué su permanencia en Ancón II podría ser temporal?
Según la Directiva N° 006-2023-INPE-DTP, titulada “Clasificación de Internos Procesados y Sentenciados”, toda persona que ingresa al sistema penitenciario debe pasar por una evaluación previa antes de ser ubicada en un pabellón o penal determinado. El objetivo de este proceso es preservar la seguridad dentro de los establecimientos penitenciarios y garantizar un tratamiento adecuado para cada interno.
Tras su ingreso a la carceleta de Ancón II, Villar Chirinos debe cumplir con varias etapas obligatorias:
1. Revisión documentaria: Personal especializado revisa el mandato judicial y toda la documentación relacionada con el proceso.
2. Examen médico: Profesionales del área de salud evalúan su condición física y mental para dejar constancia de su estado al momento del ingreso.
3. Identificación: El Gabinete de Identificación registra sus datos biométricos en el sistema nacional.
Una vez superadas estas fases, el investigado pasa a una entrevista con la Junta de Clasificación del INPE. Este grupo multidisciplinario —integrado por un abogado, un trabajador social y un psicólogo— es el responsable de determinar el penal donde el interno permanecerá durante el proceso.
¿Qué factores analiza la Junta de Clasificación?
Las decisiones de la Junta de Clasificación se basan en criterios técnicos establecidos en la normativa penitenciaria. Estos parámetros permiten determinar si el interno debe ser ubicado en un penal de régimen ordinario o en uno de mayor seguridad.
En el caso de Adrián Villar, los especialistas evaluarán principalmente:
- Tipo de delito: El procesado enfrenta una acumulación de tres cargos, donde el homicidio culposo y la fuga del lugar del accidente complican su situación legal.
- Reincidencia: Al tratarse de un procesado primario, este elemento podría favorecerlo al momento de definir el establecimiento penitenciario.
- Perfil de peligrosidad: Se analiza su comportamiento, así como el riesgo de que pueda ser agredido por otros internos o que represente una amenaza dentro del penal.
El Instituto Nacional Penitenciario del Perú adelantó que el resultado de este proceso de clasificación será comunicado el viernes 6 de marzo a través de sus canales oficiales.








