Caos en Agua Dulce: hasta 3 horas de tráfico, cobros irregulares y enfrentamientos en Chorrillos
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El caos marcó la jornada en uno de los balnearios más concurridos del sur de Lima. El cierre de vías, el desorden en el cobro por estacionamiento, la proliferación de comercio informal y las extensas colas para acceder a los servicios higiénicos generaron malestar entre los visitantes desde tempranas horas. Conductores y familias denunciaron una experiencia caótica que contrastó con la expectativa de un día de descanso frente al mar.
Vecinos y usuarios aseguraron que el tiempo de traslado se volvió excesivamente largo, especialmente para quienes partieron desde Lima Norte. En varios casos, el recorrido tomó hasta tres horas, con un punto crítico de congestión en el cruce de la avenida 28 de Julio con la Vía Expresa, donde el tránsito quedó prácticamente paralizado.
Cierre de accesos y congestión en la Costa Verde
La situación se agravó luego de que la Policía dispusiera el cierre del acceso a la Costa Verde desde la Vía Expresa en sentido de norte a sur. Esta medida concentró todo el flujo vehicular en rutas alternas, provocando embotellamientos continuos y desesperación entre los conductores que buscaban llegar al litoral.
El problema fue mayor debido a que una de las playas más amplias y concurridas de la zona cuenta con un solo acceso vehicular habilitado, lo que generó una saturación inmediata del ingreso y largas filas de autos y motocicletas esperando pasar.
Cobro de ingreso y enfrentamientos en Chorrillos
Durante la jornada, se registró un altercado entre motorizados y personal de la Municipalidad de Chorrillos, luego de que se informara que el acceso vehicular tenía un costo de cinco soles por unidad, tanto para motos como para autos. La falta de señalización clara y de información previa incrementó la molestia de los visitantes.

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En la zona se constató la presencia de personal del Grupo de Intervención Rápida (GIR), la Subgerencia de Transporte, serenazgo y al menos tres efectivos policiales. En total, alrededor de diez personas intentaban controlar el ingreso y el orden, aunque la limitada capacidad operativa resultó insuficiente frente a la gran afluencia de público.









