Mongolia y su gran plan para tener cero muertes de COVID-19

La población de Mongolia ha estado sometida a una dura restricción desde fines de enero, pero sus esfuerzos por contener el coronavirus se ven reflejados en las cifras. 

Aunque sea difícil de creer, existen países con cero casos de contagios locales por coronavirus, e incluso ni una muerte registrada por el virus desde que inició la pandemia. La mayoría de estas naciones son pequeñas islas, pero entre todas resalta Mongolia, un país reconocido a nivel mundial gracias a su exótica cultura.

Lo de Mongolia es todo un reto, convirtiendo su gran estrategia de contención en un resultado inaudito, ya que sus características lo convertían en un territorio vulnerable para la propagación del virus.

Está pegado a China, donde se identificó por primera vez el virus que ha sacudido el planeta. Y cuenta con estrechos lazos con Corea del Sur, que experimentó uno de los primeros grandes brotes tras Wuhan y donde hay una población relativamente grande de trabajadores migrantes mongoles.

Estrategia contra la COVID-19

Con solo 3,2 millones de habitantes, Mongolia actuó rápido, de forma contundente, con una estrategia alabada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) pero que no ha acaparado tanta atención internacional.

La premura del gobierno mongol ayudó a salvar miles de vidas. Ellos, enterados de que el nuevo coronavirus ya estaba cobrando vidas en sus vecinos países, cerraron todos a fines de enero, desde escuelas hasta todo tipo de fronteras. Restringieron el paso y le cerraron las puertas al mundo exterior.

Las estrictas medidas no quedaron allí, pues a fin de salvaguardar la salud de todos sus pobladores, el Estado decidió imponer una medida sin precedentes y controvertida: la cancelación de las celebraciones por el Tsagaan Sar, el Año Nuevo lunar mongol.

"Como resultado de estas medidas tempranas, el país fue capaz de ganar un tiempo muy valioso para fortalecer [su sistema de] preparación", subrayan a BBC Mundo desde la oficina regional de la OMS en Mongolia.

Sistema de rastreo

Todo el esfuerzo por desterrar al coronavirus no hubiera servido si no se implementaba un correcto sistema de rastreo. Esto sirvió para detectar los contagios lo antes posible, ubicar los contactos de estos y frenar la transmisión con la participación ciudadana.

El primer caso de covid-19 se detectó en Mongolia a principios de marzo, un ciudadano francés que viajó al país vía Rusia y que se recuperó satisfactoriamente. Desde entonces y hasta hace unos días, se habían registrado 243 casos, todos ellos importados.

Aunque la OMS advierte que no todos los casos llegan a registrarse, la gran estrategia de Mongolia ha servido para erradicar el virus de su país, con el plus de que ninguno de los nacionales haya portado la COVID-19.

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