Conoce porqué las mujeres ponen los ojos blancos en situaciones molestas

Un gesto característico que suele repetirse en muchas mujeres del mundo y que tiene una explicación evolutiva.

Si has vivido entre mujeres o si eres mujer, esta mueca o gesto probablemente no te sea ajeno.

Se habla de este gesto o mueca de “pone los ojos en blanco” como una señal de desaprobación, enojo, desesperación, entre otras descripciones similares.

Es prácticamente un clásico y lo cierto es que una gran cantidad de mujeres en su mayoría lo hacen.

¿Casualidad?

La verdad es que no, pues la explicación sería puramente evolutiva.

Ojos en blanco: Un gesto evolutivo

De acuerdo con la psicóloga Lisa Darmour para The New York Times, este gesto sería una muestra y un recurso contra la opresión inevitable.

Para ello lo explica con el ejemplo de la adolescente.

Una adolescente pone los ojos en blanco mientras levanta los platos de la mesa y establece que es un ser independiente pero que ha optado por ceder, por ahora, ante la autoridad superior, que son sus padres.

Evolución y reproducción

Según Vice, esto también se relaciona con la evolución por ser una forma de expresión de dominio sobre tras mujeres, principalmente, aunque también se da hacia los hombres.

Entre mujeres, las disputas o diferencias no se resuelven a golpes, pues ellas consideran que tienen una labor más importante en la sociedad que es la de reproducción.

Por el lado de los hombres, ellos pueden arriesgar su integridad pues su papel no es realmente decisivo.

Esto sugieren los expertos, quiere decir que una mujer sabe, biológicamente, que es necesaria, por lo que no debe arriesgarse.

Agresión indirecta femenina

La doctora Tracy Vaillancourt lo explica en su estudio sobre la agresión indirecta femenina:

Es una estrategia de agresión de bajo riesgo. Los psicólogos evolutivos piensan que las mujeres usan las estrategias agresivas de bajo riego por encima de las estrategias agresivas de alto riesgo porque históricamente, las mujeres han necesitado sobrevivir para que nuestros hijos sobrevivan”.

La especialista también asegura que las mujeres, de hecho, tienen relaciones fisiológicas a este gesto por parte de otras mujeres: lucha o huir.

En el caso de los hombres, no suelen ser tan sensibles a esta expresión.

Un dato lleno de información histórica y biológica que nadie se esperaba tiene sus orígenes en la evolución. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste este gesto?

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