Hospedaje cambia de rubro y brinda atención especializada para mascotas tras pandemia por COVID-19

En Perú, especialistas cuentan con un sistema de consultas en línea para especialidades veterinarias y especialistas de comportamiento animal.

“La pandemia por paralizó el negocio”, menciona Carmen Cano. Un gran porcentaje de los clientes eran familias que viajaban y buscaban un hospedaje familiar para sus mascotas. Ante la pandemia por coronavirus en Perú, el negocio se ha visto afectado al punto de que pensaron el cerrarlo. 

“Dog Houser trabajaba como hospedaje, guardería y paseos. El cliente entraba a la web y escogía a la familia idónea para que pueda cuidar a su mascota".

"El aporte que dábamos a la sociedad era darle trabajo a las amas de casa que necesitaban generar ingresos, y encontraban la forma cuidando mascotas”, cuenta Cano, socia de la startup peruana Dog Houser.

Sin embargo, Carmen Cano y Liz Luna- Victoria, dueñas de la empresa, no se han quedado de brazos cruzados y así como muchos peruanos han buscado qué hacer para qué su negocio se reinvente, eso sí siempre pensando en crear servicios tecnológicos para los engreídos de cuatro patas.

“Lamentablemente, la pandemia paralizó el negocio y muchas amas de casa y personas que vivían de esto incluyéndome, quedamos en el aire y teníamos que ver la forma de salir adelante. Al comienzo estábamos muy desmoralizados con esta situación, pero vimos que ante un país paralizado alguien necesitaba proveer de alimentos y medicinas a las mascotas. Así pusimos a funcionar nuestra tienda 100% online”, explica Cano y puntualiza que actualmente su delivery llega a toda Lima.

“Al reinventarnos, queremos digitalizar todo el campo de mascotas en Perú para que la gente pueda encontrar a través de nuestra página, no solo lo concerniente a hospedaje, guarderia y paseos sino todos los productos que necesiten de la tienda. Además, estamos lanzando un servicio de consultas veterinarias y de comportamiento en línea”, agrega Liz Luna Victoria a quien la pandemia la dejó viviendo en España.

Con estos cambios, la empresa espera seguir apostando por la tecnología en nuestro país y poder mantener a la par su línea original de hospedajes para seguir ayudando a las amas de casa.

Amante de los animales

Es el caso de Carmen que, luego de trabajar 30 años en una empresa minera, se quedó sin empleo y apostó por ser cuidadora. Ahora es socia de la compañía y ha hecho de Dog Houser una misión familiar.

“Me siento contenta de formar parte de este grupo humano y actualmente también me encargo de colaborar en la parte comercial, así como el cuidado de algunos de nuestros huéspedes. Toda mi vida me ha encantado los perros y mi familia es petlover. Tengo dos perros, a una la encontraron en un basurero y nadie la quería y el otro es un perro también al que adoramos y cuidamos mucho porque diabético y mayorcito”, finalizó Cano.

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