Errores comunes de madres primerizas que debemos tener en cuenta

Estos son los típicos errores que podríamos cometer en el cuidado de nuestro primer bebé  

Cuando una mujer se convierte en mamá por primera vez, tiene muchas dudas, miedos, preguntas y suele escuchar los consejos de otras madres o de la suya. Sin embargo, es normal que algunas no comprendan bien la situación y comentan errores en el cuidado del bebé por falta de experiencia. 

Como se trata de un ser tan pequeño es importante que no cometamos errores en su cuidado, por lo menos, que no sean perjudiciales para su salud o mortales. 

Errores que no debemos cometer en el cuidado del bebé

1-. Los pediatras recomiendan que los bebés deben comer a sus horas y esto implica que deban acostumbrarse a tener su rutina alimenticia, sin embargo, esto no significa que la mamá deba despertar al bebé a cada rato interrumpiendo su sueño. 

Es mejor dejar que el bebé duerma tranquilo y sea él mismo que se levante a pedir alimento, que por su edad lo hará mediante su llanto. 

2-. Normalmente una madre siente la preocupación por abrigar a su pequeño para que no le de el frío y se enferme, pero a veces esto es exagerado.

Por eso una buena forma de darnos cuenta si el bebé tiene frío o no está bien abrigado es a través de sus pies y cuello. Si al tocarlo sentimos frío esa zona entones efectivamente siente frío. 

3-. No ignores el llanto de tu bebé porque es la única forma que tienen para comunicarse. Ellos está pidiendo tu ayuda. Pues a veces nos recomiendan que los dejemos llorar para que tengan pulmones fuertes, pero en realidad no es tan bueno como parece, pues esto podría generarle estrés a su corta edad o también cabe la posibilidad de que ignoremos algo importante que le esté sucediendo.

4-. Baña al bebé dos veces por semana, cuando sea un recién nacido. No es necesario que a esa temprana edad sea bañado todos los días. Lo que se puede incorporar es el uso de paños húmedos para su cuerpo. 

Es falso que la casa no debe hacer bulla por el bebé

El bebé debe acostumbrarse a la bulla propia del hogar, el sonido de la cocina, el baño, conversaciones, música, etc. Pues, a veces erróneamente creemos que debemos hacer total silencio para que el bebé duerma tranquilo, pero está mal. 

Esto también funciona para que el bebé aprenda a reconocer cuando es de día hay bulla y cuando es la hora de dormir se hace de noche y el ambiente se pone en silencio, lo que le permitirá adoptar una rutina de día y noche. 

 

 

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