Consejos para hacer eructar a un bebé sin hacer que llore

La alimentación de tu bebé es un proceso emocionante que disfrutarás al máximo día a día. 

Los bebés deben expulsar sus eructos después de comer para evitar molestias e inquietudes. Pero como son tan pequeños necesitan de nuestra ayuda y ya que son tan delicados te traemos los mejores consejos para ayudarlos en este proceso, sin causarle molestias. 

El eructo es un aire acumulado que tienden a pasar a su organismo mientras se alimentan. Cuando tragan mucho aire y no lo eliminan de su cuerpo empiezan a sentirse inquietos con ganas de llorar, moverse y se les forme gases. 

Consejos para los eructos de tu bebé

Es fácil y sencillo, no necesitas ser una maestra ni una experta. Si eres madre primeriza, tranquila, esto no es nada del otro mundo. Solo debes tener cuidado en la fuerza o presión que ejerzas sobre el bebé. 

Existen diversas posturas que ayudarán a que tu bebé eructe. Debes probar la fórmula ideal para tu menor. Sin embargo, aquí te compartiremos algunos métodos. 

Lo básico es que debes darle un par de palmadas suaves y constantes en su espalda. Como lo dije antes, nada de ejercer mucha fuerza. Por prevención, coloca una tela o babero en su pecho para evitar que se ensucie con posibles "eructos húmedos". 

1-. Siéntalo recto y colócalo sobre tu pecho, es decir; su mentón debe estar a la altura de tus hombros mientras lo sostienes con una mano. Con la mano libre vas dándole las palmadas en su espalda. 

2-. Sienta a tu bebé sobre las rodillas, luego coloca tu mano en su mentón y la parte inferior de tu palma debe estar sobre su pecho, y con la otra mano le vas dando las palmadas en la espalda.

3-. Pon a tu bebé boca abajo mientras le vas haciendo palmadas en su espalda. 

Recomendaciones en la alimentación de tu bebé

Si tu menor se muestra inquieto mientras se alimenta, déjalo por un momento sin alimentos hasta hacerlo eructar, luego reanuda su alimentación. Esto puedes hacerlo por cada dos o tres veces que él ingiera un alimento por la boca. Por ejemplo, por cada dos o tres veces que beba de su biberón. 

En el caso de que tu bebé tienda a tener muchos gases, entonces procura hacerlo eructar más a menudo, por lo menos, cada cinco minutos. En cada toma de la leche, el pequeño debe eructar. 

En algunas ocasiones, los gases acumulados puede generarle tanta incomodidad y provocar que le quite el sueño. Muchas veces, se puede levantar molesto por este problema. 

Te puede interesar