Joven voluntaria se ofrece a probar la vacuna experimental contra el covid-19

La joven Karla Borella-León sin duda ha demostrado ser el ejemplo más puro de solidaridad y amor al prójimo.

Karla Borella-León es el nombre de la estudiante de Química de la Universidad de Seattle, Estados Unidos, que se ha voluntariado para recibir la primera vacuna experimental que espera acabar con el coronavirus.

La joven de ascendencia mexicana es una de las 45 personas elegidas entre más de 2000 postulantes para participar del primer estudio contra el covid-19. “Es la primera oportunidad que he tenido de hacer una gran diferencia en el mundo”, afirmo para Infobae.

Según Karla de 18 años, todo comenzó cuando empezó a leer las noticias sobre el avance del coronavirus en China y se interesó por el tema. En ese momento no percibió la gravedad de la enfermedad ni el peligro de la expansión de esta pandemia, sin embargo cuando se percató de avance del coronavirus en el mundo, decidió tomar acción, sobre todo por los que más quiere.

“Todo empezó cuando escuché que mucha gente en Seattle se estaba enfermando de coronavirus, eso me hizo sentir mal”, cuenta Karla, vía telefónica desde Seattle. “Como sabemos, este virus afecta principalmente a las personas mayores. Por eso, me entristeció mucho saber que mis abuelas, una con diabetes y otra sobreviviente de cáncer, podrían estar más expuestas a este virus y potencialmente morir”, reconoció Karla, la participante más joven del estudio de una vacuna experimental contra el nuevo coronavirus desarrollada por el Instituto de Investigación de Salud Kaiser Permanente de Washington, en Seattle.

Fue así como joven se topó con un artículo de un medio local que informaba que el Instituto Kaiser comenzaría a realizar las pruebas de la vacuna experimental para combatir el coronavirus y decidió inscribirse para ser considerada en los ensayos. “Cuando entré en la universidad, una de las cosas que decidí fue que, en la vida, quiero ser alguien que haga un cambio en el mundo, algo bueno. Vi esta oportunidad y la aproveché”, relató Karla Borella-León.

En los próximos días Karla recibirá la primera dosis de la posible vacuna contra el covid-19 y a partir de ese punto deberá registrar diariamente su temperatura corporal, algún síntoma adicional y escribir un diario de cómo se siente todos los días. Por el momento, no corre ningún riesgo ni está expuesta a la enfermedad; todavía no conocen los efectos secundarios pero lo harán después de la vacuna. Además, con el dinero que reciba por cada visita al instituto ($100 por cada cita), Karla Borella-León piensa donarlo a los bancos de alimentos que ayudan a los más necesitados. ¡Sin duda es todo un ejemplo de solidaridad y compromiso moral por ayudar a los demás!

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