Kate Millet y sus frases feministas: "El amor es el opio de las mujeres"

Kate Millet dejó un legado muy marcado en el feminismo. Ella logró revolucionar al mundo entero al proclamar que “lo personal es político” y se convirtió en un referente para la liberación de femenina.

Un día como hoy, en 1934 la feminista y escritora Kate Millet nació en Minnesota, Estados Unidos. De estar viva, pues murió a en el 2017 en París, la también cineasta, escultora y filósofa hubiera cumplido 84 años.

Kate Millet dejó un legado muy marcado en el feminismo. Ella logró revolucionar al mundo entero al proclamar que “lo personal es político” y se convirtió en un referente para la liberación de las mujeres de su libro “Política sexual”.

Durante sus 82 años de vida Kate luchó por la igualdad de género. Ella en ningún momento dudó en coger una pancarta y salir a la calle a reclamar el derecho sobre su propio cuerpo y el aborto. Hoy la recordamos con sus mejores frases.

1. "El amor ha sido el opio de las mujeres, como la religión el de las masas. Mientras nosotras amábamos, los hombres gobernaban. Tal vez no se trate de que el amor en sí sea malo, sino de la manera en que se empleó para engatusar a la mujer y hacerla dependiente, en todos los sentidos".

2. "El mundo fantástico forjado en torno al sexo fomenta la ilusión de poder y se apoya doblemente sobre la cosificación de la mujer".

3. "Sean cuales sean las diferencias sexuales "reales", no las conoceremos hasta que ambos sexos sean tratados con paridad".

4. "Uno de los mitos favoritos de la mentalidad conservadora consiste precisamente en que toda mujer es una madre en potencia".

5. "El concepto de amor romántico ofrece un medio de manipulación emocional que el hombre es libre de explotar, ya que el amor es la única circunstancia en la que la hembra es (ideológicamente) indultado para la actividad sexual".

6. "Somos mujeres. Somos un pueblo sometido que ha heredado una cultura ajena".

7. "Tal vez una segunda ola de revolución sexual pueda finalmente lograr su objetivo de liberar a la mitad de la raza de su subordinación inmemorial – y en el proceso nos acerquemos mucho más a la humanidad -. Tal vez incluso podamos retirar el sexo del duro terreno de la política, pero para ello será imprescindible que creemos un mundo algo más llevadero que el desierto que habitamos hoy".

 

Te puede interesar