Invierno y cuero cabelludo: la parte de tu rutina capilar que no deberías descuidar
Únete al canal de Whatsapp de Wapa
Cuando empieza el invierno, muchas personas ajustan su rutina pensando en el frizz, la falta de brillo o el tiempo que tarda el cabello en secar. Sin embargo, hay una zona que suele pasar desapercibida y que cumple un rol clave en la salud capilar: el cuero cabelludo. Durante los meses fríos, la piel puede sentirse más seca o sensible por factores como el clima frío o los ambientes secos, algo que suele notarse con mayor frecuencia en esta temporada.
¿Por qué mirar más allá del cabello?
El cuero cabelludo cuenta con aproximadamente 100.000 folículos pilosos y glándulas sebáceas. Además, actúa como aislante térmico y protege la cabeza de golpes, contaminación y cambios bruscos de temperatura. Por eso, mantenerlo sano cumple un papel importante para que el cabello luzca y se sienta en mejores condiciones.
Cuando esta zona se desequilibra, las señales pueden ir más allá de la incomodidad. Factores como el estrés, el shampoo seco, la contaminación y los residuos de productos pueden contribuir a un cuero cabelludo poco saludable, con señales como picazón, irritación y sequedad. Además, estos problemas también pueden relacionarse con un cabello más áspero, con menor brillo y más propenso a la rotura².
Claves para cuidar el cuero cabelludo en invierno
Cuidar esta zona no implica cambiar toda la rutina, sino ajustar algunos hábitos para mantenerla equilibrada. Dyson recomienda:
1. Lava el cabello con shampoo de forma frecuente, pero suave
Masajear la fórmula sobre el cuero cabelludo ayuda a estimular la circulación, evitar la inflamación y eliminar células muertas de la piel. Además, una limpieza adecuada ayuda a retirar factores que pueden desequilibrarlo, como contaminación, shampoo seco o residuos de productos.
2. Evita el estrés oxidativo, es decir, el daño causado por agresores externos
Factores como la contaminación, los microbios, la radiación UV e incluso algunos productos cosméticos pueden contribuir a este desequilibrio, relacionado con afecciones como caspa, dermatitis seborreica, psoriasis o dermatitis atópica.
3. Suma antioxidantes desde la alimentación
Una dieta con frutas y verduras ricas en antioxidantes puede ayudar a neutralizar radicales libres, conocidos por generar estrés oxidativo. Por ello, se recomienda incluir una variedad de alimentos para obtener distintos beneficios más allá del cabello.
4. Seca y estiliza sin calor extremo
En invierno, muchas personas recurren con más frecuencia a herramientas de secado para evitar salir con el cabello húmedo. En ese contexto, elegir tecnologías que ayuden a secar y estilizar sin calor extremo puede contribuir a proteger tanto el cuero cabelludo como la fibra capilar.
Este invierno, cuidar el cabello no se trata solo de controlar el frizz o lograr un peinado que dure más. También implica prestar atención a una zona clave para su salud y apariencia a largo plazo. Porque una melena con brillo, fuerza y movimiento empieza mucho antes del peinado: desde la raíz.









