Descubre cómo hacer la mascarilla casera a base de papa y leche de efecto rejuvenecedor

Descubre el poder de una poderosa combinación que brinda la unión de dos ingredientes caseros para darle mayor suavidad a la piel del rostro. 

Los ingredientes naturales son elementos que nos ayudan a mantener nuestra piel mucho más hidratada y humectada. Por ello no podemos prescindir de ellos para crear poderosas fórmulas caseras que, si bien no remplazan a los productos cosméticos, son de gran ayuda dentro de nuestra rutina beauty.

A continuación, te mostramos una sencilla preparación con dos insumos que forman parte de la lista de productos más utilizados por sus múltiples beneficios para nutrir la piel y otorgarle un efecto lifting.

¿Cuáles son los beneficios de la papa y la leche para la piel?

La papa posee diversos nutrientes y antioxidantes como el hierro, potasio, ácido fólico y magnesio y vitaminas B y C que nos ayudan a desintoxicar y rejuvenecer la piel. Además, gracias a sus propiedades antibacterianas, cicatrizantes y antioxidantes servirán para mejorar la circulación de la sangre y atenuar las arrugas en el rostro. Por su parte la leche será un gran humectante y le aportará más suavidad a nuestro cutis.

¿Qué ingredientes necesito?

-Una papa mediana

-Media taza de agua

-Media taza de leche

-Dos cucharadas de miel (opcional)

¿Cómo lo preparo?

1.Pela y corta la papa en trozos pequeños para que puedan deshacerse sin complicaciones.

2.Después coloca media taza de agua en una olla a fuego alto e inmediatamente agrega los pedazos de papa. Cuando el agua empiece a hervir baja el fuego a medio bajo y deja que se cocine la papa por 30 minutos aproximadamente. Luego agrega la leche y deja que se cocine por unos cuantos minutos más.

3.Verifica que no queden grumos y que la papa haya quedado como un puré. Luego agrega la miel, mezcla un poco y apaga la hornilla.

5.Vierte la mezcla casera en un taper de vidrio con tapa y refrigéralo por un par de horas.  

¿Cómo lo aplico?

1.Tu rostro debe estar bien limpio y seco antes de comenzar con la aplicación.

2.Agrega poco a poco la mezcla en tu rostro, cuello y escote.

3.Realiza suaves masajes mientras realizas el paso dos. Es importante que te mascarilla penetre por toda tu piel para que no quede ninguna zona sin humectación.

4.Aprovecha y echa un poco en tu manos para que queden más suaves. Luego espera unos 15 o 20 minutos antes de retirarla con abundante agua. No te preocupes si te quedan un poco de restos después de una ducha rápida no quedará ni un rastro y tu cutis se verá más radiante.

Y listo wapa así de sencillo puedes disfrutar los beneficios de esta económica versión para humectar la piel (y de paso tratar las arrugas). Recuerda que puedes aplicarte esta mascarilla a diario por las mañanas y las noches. Y no olvides refrigerar la crema casera después que terminas de usarlas pues te puede durar hasta cuatro días si lo mantienes bien congelado.

 

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