Conoce el poder de la clara de huevo para obtener una piel suave y sin grasa con esta mascarilla

El huevo es un ingrediente milenario que sirve tanto para contrarrestar el exceso de grasa como para humectar las zonas más secas de la piel. ¡Conoce cómo usarlo en tus mascarillas!

El huevo es uno de los alimentos más nutritivos y accesibles pues gracias a sus múltiples beneficios se puede adaptar a distintas rutinas de belleza. Este ingrediente ha sido utilizado desde la antigüedad en la cosmética natural -por ejemplo, hace 3000 años AC en China lo usaba como tratamiento para las uñas- y hoy en día sigue siendo bastante empleado en la cosmética facial.

Una de las principales razones se encuentra en que tanto la yema como la clara del huevo pueden ser utilizadas en distintos casos y según sea necesario. Por ejemplo, la clara es rica en proteína albúmina (un 15%) y el resto es mayoritariamente agua. Razón por la que al utilizarla durante unos minutos en nuestra piel podemos obtener un efecto suave tipo lifting de forma casi instantánea. Se recomienda emplearla también en las zonas con exceso de grasa en el rostro.

Por otro lado, la yema tiene más bien su principal atractivo en su poder nutritivo con un alto contenido en grasas y vitaminas A, D y E. Por ello esta parte del huevo es muy empleada para humectar la piel seca y darle vida a las zonas más apagadas del rostro.

Asimismo, otro componente que no podemos pasar por alto al hablar sobre este producto es la luteína y el azufre pues son los encargados de aumentar la producción de queratina y colágeno en la dermis. Y por si fuera poco también se puede sacar provecho de la cáscara de huevo. Pero, eso sí, debemos lavarlo muy bien, dejarlo al sol y esperar unos días antes de emplearlo. A continuación te mostramos dos preparaciones fáciles para usar la clara o yema del huevo según las necesidades de tu piel.

Mascarilla de huevo con miel para piel seca

Para realizar esta receta solo necesitarás una cuchara de miel y el producto estrella para nutrir la piel: una yema de huevo. En un recipiente mezclas las dos cantidades hasta obtener una masa maleable y luego deberás aplicarlo en tu rostro después de tu limpieza facial. Sentirás tu piel más suave e hidratada.

Mascarilla de huevo con avena para piel grasa

En este caso solo usaremos la clara del huevo para contrarrestar el exceso de grasa en la piel y para potenciar su acción astringente vamos a combinarlo con dos cucharadas de avena molida. También te sugerimos aplicarla después de la limpieza del rostro y dejarla que actúe por unos 20 minutos. Al final aplica un poco de manzanilla fría para cerrar los poros y culminar con tu ritual beauty.

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