España: desalojan a peruana acusada de apropiarse de casa de anciana fallecida por COVID-19

Días atrás, la peruana argumentó que en el Perú las personas que cuidan a adultos mayores se quedan con las viviendas cuando éstas mueren.

Rosa, la peruana de 33 años que vivió durante cinco meses en una casa que no le pertenecía tras la muerte de su jefa por coronavirus, fue desalojada la madrugada de este viernes en la ciudad de Leganés, en España.

La asistenta de la anciana de 75 años iba a abandonar la vivienda el próximo lunes, día que había acordado con los familiares abogados de la empresa Desokupa, pero finalmente optó por irse “sin dinero ni otras contraprestaciones”, informó El Mundo y ABC.

Ella ha firmado un documento en el que indicaba que abandonaba la casa y que no faltaba absolutamente ninguna de las pertenencias de Pilar, la adulta mayor que la contrató para que la ayudara en la limpieza.

El caso se remonta desde el mes de marzo de 2020, en el momento más duro de la pandemia. Pilar, una mujer de 75 años falleció por coronavirus, según se reportó en el acta de defunción.

En el mismo periodo, Rosana, la hija de Pilar que vive en otra casa, también resultó contagiada y pasó 40 días hospitalizada más otros dos meses de rehabilitación. Tras recuperarse, ella se enteró que Rosa había ordenado la incineración de su madre al decir que “no tenía hijos”.

Incluso, la peruana cambió el nombre de la septuagenaria con un supuesto poder en las boletas de luz y agua de la casa, además de los seguros. La familia presentó una denuncia ante la Policía por usurpación de vivienda y suplantación de identidad contra Rosa y otra contra la funeraria que realizó la cremación sin la autorización de un familiar.

Muerte sospechosa

Según relató la hija de la fallecida, la mujer peruana comenzó a trabajar dos horas diarias en la limpieza de la vivienda a inicios de febrero, ella sólo acudía a la vivienda de lunes a viernes, y su madre falleció un día sábado. “Ese día no tenía que ir a la casa, pero apareció y dice que descubrió el cadáver de mi madre al entrar en la casa pero no avisa al 112, ni hace nada”.

A finales de marzo yo estaba ingresada por coronavirus, pero tenía contacto diario con mi madre durante esos días del pico máximo de la pandemia. De la noche a la mañana nos dijeron que había muerto. Un día antes de fallecer ella estaba bien y no sabemos qué es lo que le pasó porque el certificado médico señala que mi madre murió por posible COVID-19, aseguró Rosana.

Peruana incineró restos de anciana y ahora se dificulta la investigación

Con estas sospechas, la familia ha contactado con un abogado para juntar las pistas y acusar a Rosa de un posible delito de homicidio. Sin embargo, el inconveniente es que el cuerpo de la anciana fue incinerado y es más difícil recabar las pruebas.

Actualmente, el caso se encuentra judicializado por usurpación, pero la Policía de España aún no ha iniciado una investigación por homicidio, sostuvo la agencia Europa Press.

Cabe recordar que en un video, la acusada comentó que en el Perú las personas que cuidan a personas de edad se quedan con las viviendas cuando mueren.

Con información de: La República.

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