Gasolinera adopta a dos perros abandonados para brindar alegría a sus clientes [FOTOS]

La historia de Marrón y Polenta se hizo conocida en Facebook luego de ser “contratados” por los trabajadores de una conocida gasolinera argentina.

Dicen que los perros sin hogar se merecen la oportunidad de vivir bajo un núcleo familiar, no todos logran conseguirlo, pero quienes si lo hacen descubren el verdadero significado del amor. Así como el caso de Marrón y Polenta, quienes se hicieron populares luego que un establecimiento publicara en Facebook la “contratación” de ambas mascotas.

A pesar que ambos cachorros fueron maltratados por cientos de personas que se les cruzaron, jamás desarrollaron una actitud agresiva y mucho menos se volvieron unos seres llenos de odio: fue todo lo contrario. Los indefensos animales recorrían largos kilómetros en busca de techo y comida, pero luego de largas caminatas y mucha indiferencia lograron encontrar su ‘paraíso’.

En la Ruta Provincial N.º 4 km 35,5 de la localidad de Progreso, Argentina, había una gasolinera que se encontraba atendiendo a varios clientes, entonces los viajeros decidieron acercarse al local para intentar conseguir un poco de agua, pero terminaron recibiendo cariños de los compradores, quienes preguntaron si los perros eran propiedad del local.

Luego de atender a todos, los colaboradores de la estación de servicio de YPF tuvieron una pequeña reunión interna para decidir qué hacer con los nuevos integrantes de la empresa. La decisión, que se hizo de conocimiento público en Facebook, fue reconocida por sus seguidores porque a ellos les agradaba la idea de que haya una mascota en el local.

Bienvenidos a su nueva familia

Sin más discusiones, los trabajadores le comunicaron la noticia a su supervisión, quien se alegró con la llegada de los hermanos perrunos y rápidamente los bautizó como Marrón y Polenta. Y como si fuera poco, los cachorros se convirtieron en “nuevos trabajadores” de la empresa con la función de brindar cariño a sus clientes.

El siguiente paso de YPF era mandarles a hacer unos uniformes especiales para protegerlos del frío porque en esa localidad argentina la temperatura es muy baja. Mientras esperaban sus atuendos, los perritos pasaron el tiempo en el interior del establecimiento recibiendo todos los cuidados de sus compañeros humanos.

Los animales merecen un hogar

Tuvieron que pasar un par de días para que Marrón y Polenta pudieran recibir sus uniformes y empezaran a desempeñar sus funciones. La presencia de ambos alegraba a todos los clientes, quienes no dudaban en sacarles algunas fotografías para luego subirlas a Facebook.

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