La frase que llevó a Antonia Villa Navarro a mirar distinto el emprendimiento digital femenino
Únete al canal de Whatsapp de Wapa
Antonia Villa Navarro, creadora de contenido y fundadora de AntoEcom, una comunidad donde habla de negocios digitales y comercio electrónico para una audiencia hispanohablante, ha participado como ponente en dos ediciones de ECOMWOM. Cada vez que baja del escenario, lo que más se le queda no es exactamente lo que dijo, sino lo que le comentan después.
Suele pasar en momentos más bien tranquilos, cuando el panel ya terminó, la sala empieza a vaciarse y alguien espera a que no haya demasiada gente alrededor para acercarse. No llega con una pregunta técnica ni con algo sobre estrategia. Llega con una frase que ella ya reconoce incluso antes de que la terminen.

PUEDES VER: El Efecto dominó: El 70% de los cachorros recibe una dieta adulta prematura que compromete su futuro
"Yo pensaba que esto no era para mí". Detrás de esa frase no hay una duda puntual. Hay algo más profundo y más difícil de desmontar. Tiene que ver con la idea de quién encaja en el mundo del emprendimiento digital y quién no. En muchos casos, la persona que lo dice lleva tiempo sintiendo que no forma parte de esa imagen.
"El emprendimiento digital no tiene perfil. No tiene ciudad, no tiene apellido", dice Antonia Villa Navarro. "Y cuando una mujer joven lo entiende de verdad, no solo como idea, sino de forma más concreta, algo cambia en cómo se posiciona frente a su negocio. Esas conversaciones son las que me recuerdan por qué hago lo que hago", agrega.
No lo dice de forma explícita, pero se entiende: ella misma tuvo que atravesar ese proceso antes de poder decirle a alguien más que sí, que era posible.
Un informe de la CEPAL publicado en 2025 pone algunos números a algo que ya se venía observando en la práctica. Las mujeres latinoamericanas que construyen negocios digitales no enfrentan solamente barreras económicas. También se cruzan con otras más difíciles de señalar: acceso a redes, falta de referentes cercanos y, sobre todo, esa sensación de no verse reflejadas en quienes ya están ahí. Cuando aparecen espacios donde eso empieza a cambiar, la brecha también se mueve.

PUEDES VER: Entre sobriedad y exceso: cómo Adriana Polanco interpreta las nuevas tendencias del lujo en eventos
Ahí es donde entra ECOMWOM. No tanto como evento aislado, sino como punto de encuentro. Dos ediciones en las que Antonia Villa Navarro participó como ponente, y dos veces en las que salió con una idea bastante parecida: el referente que realmente impacta no es el que tiene todo resuelto, sino el que muestra el proceso sin maquillarlo demasiado.
Quien la escucha por primera vez en un panel suele notar eso. No hay un discurso armado para motivar ni una promesa limpia de resultados. Hay alguien contando lo que ha visto, lo que le ha funcionado y también lo que todavía no termina de entender del todo.
"Las conexiones correctas aceleran más que cualquier contenido", dice Antonia Villa Navarro. "Construir comunidad desde el principio no es opcional. Es lo que hace que algo dure", agrega.
Lo repite en ECOMWOM, en ADSALES y también cuando alguien le pregunta qué haría diferente si tuviera que empezar de nuevo. La respuesta no cambia demasiado, porque para ella el punto de partida sigue siendo el mismo: nadie construye algo sólido del todo a solas.
Quizá por eso, después de cada panel, esas conversaciones pequeñas pesan tanto. No son aplausos, métricas ni titulares. Son el momento exacto en que alguien empieza a cambiar la frase "esto no es para mí" por una posibilidad más incómoda, pero también más poderosa: tal vez sí lo era, solo que nadie se lo había mostrado así.








