Chocolate sin culpas

Más allá del placer, un alimento terapéutico y nutritivo.

Por Sarai Pachas

Todos sabemos que el chocolate es considerado un alimento “antidepresivo” por el placer y las sensaciones que produce, pero también ofrece múltiples beneficios para nuestra salud si es consumido adecuadamente.

El cacao es rico en magnesio y aporta grandes dosis de energía, lo que puede redundar en fortalecimiento muscular cuando lo combinamos con la práctica de algún deporte. Además, es rico en hierro y vitaminas del grupo B, y posee antioxidantes que mejoran el sistema inmunológico, activan nuestras defensas e impiden la oxidación celular. Su consumo regular, además, puede ayudar a prevenir accidentes cardiovasculares, ya que contiene ácido oléico, que elimina el colesterol dañino, y teobromina, cuyas propiedades diuréticas ayudan a bajar la presión arterial.

Para la nutricionista Claudia Agüero la clave es consumir chocolates bajos en azúcares; idealmente, chocolate negro y mejor cuanto más alto sea el procentaje de cacao que contiene. Eso sí, debemos hacerlo con moderación pues de todas formas aporta muchas calorías y, en exceso, puede producir acumulación de grasa en el cuerpo.

Para una persona adulta la cantidad adecuada de chocolate diario puede ser de entre 40 y 60 gramos. Un niño sano puede consumir un poco más pues suele "quemar" más energía. Eso sí, se recomienda comerlo antes o después de realizar actividad física y de preferencia no por las noches.

Es importante que siempre revisemos la envoltura y verifiquemos que el producto está elaborado con “pasta de cacao” y “manteca de cacao”. Si indica, más bien, que tiene grasas hidrogenadas o grasas alternativas, se trata de un chocolate que no es puro y ha sido combinado con sustancias que no son beneficiosas para el organismo.

Tipos de chocolate:

-Chocolate bitter (amargo, bitter, puro o fondant): 
Tiene alto contenido de pasta de cacao (un mínimo de 35 % en el estándar de EE. UU. Y 45 % en el de Europa). Lleva poca azúcar, no lleva leche. Es saludable si supera el 70 % de cacao en su composición. 

-Chocolate de leche: 
Mezcla de pasta de cacao con sólidos de leche y azúcar. Su textura es suave y es más dulce que el negro. Contiene entre 25 % y 40 % de pasta de cacao.

-Chocolate blanco: 
Compuesto de manteca de cacao, sólidos de leche y azúcar. No contiene pasta de cacao (o la tiene en muy baja proporción), por ello, no es propiamente chocolate.

-Chocolate de cobertura: 
Mezcla homogénea de pasta y manteca de cacao. Principalmente empleado en repostería. Puede ser de chocolate bitter, con leche o blanco.

-Cacao en polvo: 
Obtenido al moler semillas de cacao. Es distinto de la cocoa, que es polvo del fruto de cacao procesado. Es usado en repostería.

Recomendación

Si hablamos de un adulto o niño con sobrepeso, obesidad o que presenta diabetes, el consumo del chocolate debe ser controlado. En ese caso se recomienda el consumo de cacao como bebida hacha a base de la cáscara de las semillas de cacao. Esta apacigua la ansiedad y es igualmente nutritiva.

 

Al momento de comprar…

- Aida Mino, gerente general de Chocolates Amyra, recomienda:

- Revisar la etiqueta y buscar la información sobre la composición del producto. De por sí, una caja que no tenga esa información no es confiable.

- Verificar que la etiqueta diga que el producto está elaborado con “pasta de cacao” y “manteca de cacao”. Si indica, más bien, que tiene grasas hidrogenadas o grasas alternativas, se trata de un chocolate que no es puro y ha sido combinado con sustancias que no son beneficiosas para el organismo.

- Identificar el orden en el que aparecen los ingredientes. Según la norma de Digesa deben consignarse en orden de mayor a menor. Por ejemplo, si el azúcar está adelante es porque tiene más porcentaje de azúcar que de cacao. Buscar aquellos que tengan cacao por delante.

- Prefiere siempre chocolate negro. Además, es preferible escoger uno que tenga panela orgánica y no azúcar, ya que normalmente usan la blanca que es industrializada.

 

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