Bachiller en psicología niega haber agredido a menor con autismo y afirma que actuó en defensa propia
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Luego de que se difundieran imágenes captadas por cámaras de seguridad, se visualiza a la graduada en psicología, Pamela Almenara, agrediendo a un niño diagnosticado con autismo en una casa en el distrito de Santiago de Surco, la implicada ha decidido dar su versión sobre el incidente que ha causado indignación masiva en el país.
Pamela Almenara justifica su acción tras denuncia de agresión en Surco
Durante una entrevista con RPP, Almenara afirmó que las imágenes no muestran un acto de maltrato, sino un intento por protegerse de las agresiones del menor durante uno de sus aparentes episodios de crisis.
“Estoy actuando en defensa propia ante las agresiones del menor, no es la primera vez que experimenta estas crisis y son bastante intensas”, expresó.
Intentando justificar su comportamiento, Almenara mencionó la necesidad de utilizar técnicas de contención física, debido a la gran fuerza del niño. Argumentó que el comportamiento del menor durante esas crisis es tan violento que supera su capacidad de control.
“No se imagina la fuerza requerida para contener a ese niño. Hicimos falta tres personas para contenerlo, una sola persona no podría por la fuerza que posee”, indicó.
Además, comentó que en la residencia del menor hay grabaciones que muestran cómo sus padres, ella y otra terapeuta debían intervenir juntos para tranquilizar al niño.
Según psicóloga, menor autista se calmaba con el humo
Amenazada por el primer golpe que se ve en el video antes del forcejeo, Pamela Almenara inicialmente negó que esto constituyera un maltrato. “El golpe en la mano no es un acto de violencia mayor, era para prevenir el inicio de una crisis y ya lo había usado anteriormente con él”, explicó.
Otro aspecto criticado fue el momento en que la psicóloga es vista exhalando humo de cigarrillo electrónico cerca del niño. Ella admitió que esto no es apropiado en el entorno del hogar del menor. “Evidentemente, no se permite en un espacio terapéutico”, admitió.
No obstante, justificó su acción diciendo que “el niño se relajaba con el humo, quería tocarlo, interactuar con él, y observé que era una forma de relajarlo”. Tras las críticas, Almenara declaró que sus tareas no se realizaban bajo el papel de una profesional en terapias. “No soy terapeuta, no estoy brindando ningún tipo de terapia”, concluyó.










