Casi 40 años sin ser escuchadas: La verdad de las mujeres de Manta que fueron ultrajadas por exmilitares

El caso Manta es el segundo juicio en Latinoamérica que aborda la violencia sexual durante conflicto armado interno como crimen de lesa humanidad. Únete al canal de Whatsapp de Wapa
    Casi 40 años sin ser escuchadas: La verdad de las mujeres de Manta que fueron ultrajadas por exmilitares
    Caso manta: A dos años del juicio oral, conoce la historia de las víctimas de ultrajo por parte de exmilitare | Wapa | Wapa

    Este 13 de marzo, se cumplen 2 años desde que se inició el segundo juicio oral del caso Manta, en donde trece exmilitares son denunciados por el delito de violación sexual contra nueve mujeres del distrito de Manta en Huancavelica entre 1984 y 1995. El crimen de lesa humanidad por parte de los integrantes del Ejército, quienes situaron sus bases en Manta, fue una práctica reiterada y generalizada contras adolescentes y mujeres del distrito.

    En julio del 2016 inició el primer juicio oral del caso Manta en la Sala Penal Nacional, el cual se quebró en el 2018, por violación a los derechos humanos, tras situaciones reiteradas de revictimización por parte de los jueces. En las que, a través de estereotipos de género, se vulneró el derecho a la imparcialidad y limitó el derecho a la prueba de contexto histórico, tal y como lo reconoce la Corte Suprema al conceder la recusación interpuesta por las y los abogados de las mujeres.

    En marzo del 2019 se inició el segundo juicio oral con una nueva Sala que señaló incorporar el enfoque de género y respetar el derecho a la verdad, igualdad y no discriminación. A la fecha, ambas partes procesales presentaron diversas pruebas y se culminó con los interrogatorios de los exmilitares. Además, la Sala dispuso que las audiencias sean públicas y transmitidas por Justicia TV, canal del Poder Judicial, salvo cuando se trate de proteger las víctimas y testigos.

    Sin embargo, los estereotipos de género y la falta de condiciones para las víctimas cuando brinden sus testimonios, puede vulnerar su derecho a la no revictimización. Más ahora, cuando el juicio se encuentra recogiendo testimonios de las mujeres afectadas.

    “Me empezó a decir perra, ahora si vas a hablar terruca… empecé a llorar y gritar… ese primer militar me violó. El segundo militar entró, me ha cortado con cuchillo que lo tengo todavía y él también me ha violado”, señala uno de los testimonios recogidos por la CVR.

    “Ya estamos viejas y enfermas, queremos que termine”, dice T.A.B., una de las nueve mujeres que hoy continúa luchando en el proceso. La violencia sexual marca un antes y un después en las víctimas, con heridas que requieren sanarse. “Lo que nos ha ocurrido a nosotras parece que ya es pasado, que no les importa porque somos campesinas, quechuahablantes no nos hacen caso… los militares nos han hecho daño. Nosotras éramos indefensas” dice M.A.B, otra de las mujeres denunciantes.

    “El daño sufrido ha obligado a las víctimas a crecer y continuar sus vidas con secuelas como la desconfianza, el estado de alerta, dolor físico y sufrimiento emocional. Recibiendo la indiferencia e indolencia del Estado todos estos años”, explica Adriana Fernández, psicóloga de Demus.

    Por otro lado, desde la defensa legal de Demus, la abogada Rossy Salazar señala que “es indispensable que la Sala Penal Nacional respete las condiciones mínimas establecidas a nivel nacional e internacional de no revictimización tal como lo señaló la Corte Suprema para que este juicio respete los derechos humanos de las mujeres.”

    En su momento denunciar era una utopía. Tenían miedo de ver las armas e imaginar las muertes y desapariciones que ejercían los integrantes del ejército. Las mujeres de Manta saben que narrar lo que les sucedió es revivir, volver a sentir en sus cuerpos los episodios de violencia cuando tenían entre 13 y 16 años. Pero también saben que no es justo quedarse con el dolor, que necesitan ser escuchadas por el Estado para lograr justicia.

    A pocos meses del bicentenario y, en el segundo aniversario del 2° juicio oral del caso Manta, las víctimas continúan firmes a pesar del tiempo transcurrido. “Nosotras estamos diciendo la verdad. ¿Por qué pueden creerles más a ellos que a nosotras, porque han sido parte de las fuerzas armadas?”, señala M.A.E. La vida de las nueve mujeres denunciantes, sólo podrá ser reparada cuando su verdad sea escuchada y logren obtener justicia. Cuando las atrocidades cometidas por el Ejército queden registradas en la memoria peruana y se pueda hacer historia para que lo que ellas vivieron no se vuelva a repetir.

    SOBRE EL AUTOR:
    Casi 40 años sin ser escuchadas: La verdad de las mujeres de Manta que fueron ultrajadas por exmilitares

    Bachiller en Ciencias de la Comunicación. Periodista con interés en temas relacionados a casos sociales, actualidad y educación sexual

    Lo último en Wapa