Educación digital: ¿Qué aprendimos de la pandemia que afectó a millones de estudiantes?

El nuevo presidente del Perú, Francisco Sagasti, anunció que el Gobierno trabajará para mejorar el acceso a internet y equipos tecnológicos a fin de fortalecer la educación remota.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), solo en el Perú, más de 9 millones [1] de estudiantes se vieron afectados por el cierre de los centros educativos a causa de la pandemia por la COVID-19. Sin previo aviso, la conectividad se convirtió en una herramienta indispensable para que tanto alumnos y maestros puedan continuar con las clases en esta “nueva normalidad”.

Al respecto, Diana Zapatel, gerente general de Idukay - Perú, plataforma de gestión educativa integral presente en Perú, Ecuador y Estados Unidos, explica cuáles fueron las lecciones aprendidas de este periodo y cómo las nuevas tecnologías nos pueden ayudar a afrontar con éxito el aprendizaje en 2021.

1. La flexibilidad es la clave. La tecnología y las plataformas tecnológicas han jugado un rol central para la continuidad en la educación en 2020. Su uso permite mantener “conectados” en todo momento a las instituciones con los docentes y padres de familia, mejorando así, la comunicación, el intercambio de información y la adaptabilidad del tiempo destinado a tareas, de acuerdo a las necesidades de cada usuario.

2. La brecha digital debe ser un aliciente. Sin la tecnología el acceso a la educación hubiera sido nulo y, si bien es cierto, existe un gran desafío en cuanto a conectividad y acceso a dispositivos, la tendencia de los próximos años es seguir utilizando plataformas tecnológicas que permitan compartir contenidos educativos de calidad y actuales, sobre todo a los sectores más vulnerables, y en los cuales implementar aulas “físicas” sigue siendo una dificultad en el país.

3. Optimización de recursos permite enfocarse en la educación. La implementación de servicios automatizados en la nube para el registro de asistencia a clases, programación de reuniones, matrícula virtual, entre otros servicios; ha evidenciado grandes ahorros en términos económicos y logísticos para las instituciones, las cuales se mantendrán como tendencia el próximo año. Además, la optimización de este tiempo también logró que tanto padres como docentes puedan enfocarse en lo que es realmente importante: la educación.

4. Las herramientas digitales impulsan el rendimiento escolar. Según un informe preparado por la mencionada institución en 2020, el 77% de los clientes afirman que han experimentado una mejora en los procesos de registro de asistencia, y un 82% de ellos afirman experimentar mejoras en los procesos administrativos y de gestión. Esto se puede explicar debido a diversos factores como la generación de una comunidad virtual donde se comparten dudas y respuestas entre docentes y alumnos, el acceso a contenidos educativos, así como la asignación de tareas personalizadas, según los intereses y el progreso de cada estudiante.

 

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