¿Cómo afecta la cuarentena la salud emocional de los adolescentes y jóvenes?

No poder participar de eventos sociales puede generar un malestar emocional en los jóvenes pues su naturaleza les exige buscar nuevas experiencias.

A lo largo de la pandemia ocasionada por el COVID-19, muchos adolescentes y adultos jóvenes han demostrado un total desacato al cumplimiento de las normas, lo cual pone en riesgo su vida y la de los demás. ¿A qué se debe este comportamiento? ¿Cómo debe actuar el círculo familiar ante esta situación?

Rosa Cornejo, psicóloga del Centro Policlínico de la Universidad de Piura, explica de qué forma el confinamiento está afectando la vida de los adolescentes, y establece algunas medidas que pueden seguir los padres o el círculo familiar para hacer frente a esta problemática.

Durante el confinamiento, los niños pueden estar entusiasmados ante el hecho de estar más tiempo con sus padres, pero en el caso de los adolescentes puede pasar todo lo contrario. El adolescente, dice la especialista, tiende a rechazar las órdenes como “no salgas de casa” y ahí, se puede presentar la primera dificultad para que cumpla con el distanciamiento social.

Además, son conscientes de que el COVID-19 no es tan peligroso para su rango de edad como sí lo es para los adultos mayores, lo cual “les genera una idea distorsionada de invulnerabilidad, que los hace sentir invencibles”. Asimismo, indica Cornejo, las relaciones sociales en los adolescentes y adultos jóvenes es uno de los pilares de su desarrollo; por eso, quieren ver a sus amigos y no entienden por qué el distanciamiento social también debe ser acatado por ellos.

El malestar emocional de los jóvenes

Todos estamos dejando de hacer actividades valiosas y significativas; sin embargo, para los adolescentes el no poder participar en eventos sociales como encuentros deportivos, graduaciones, fiestas o cualquier actividad que los haga interactuar socialmente les produce malestar emocional, ya que la naturaleza de su edad evolutiva le exige a su cerebro buscar nuevas experiencias que por el momento están siendo limitadas.

“Como consecuencia de la pandemia, los jóvenes pueden manifestar una serie de reacciones emocionales propias del confinamiento como irritabilidad, ansiedad, miedo y tristeza que generan conflictos en su entorno familiar, pero que son una respuesta normal y adaptativa a los cambios sufridos”, sostiene Cornejo.

El impacto del coronavirus, en la salud mental de los jóvenes adolescentes, afirma la psicóloga, no es igual para todos pues depende de diversos factores: el fallecimiento de un ser querido, la vulnerabilidad personal, los trastornos mentales, las dinámicas familiares disfuncionales, entre otros.

¿Cómo deben actuar los padres?

Dentro de este proceso es primordial el apoyo de los padres. Por ello, la especialista recomienda a los progenitores hacer hincapié en el distanciamiento social, explicar las consecuencias que generan la exposición al virus y tener una comunicación directa cuando note que su hijo está de mal humor por estar en casa.

También, se debe ofrecer un espacio para compartir y validar los sentimientos de los jóvenes sin juzgarlos. “Reconozca lo frustrante que es para ellos estar separados de sus amigos, pregúntele cómo se siente y, luego, exprésele su confianza”, agrega.

La familia debe fomentar hábitos saludables; es decir, asegurarse de que sus hijos están comiendo y durmiendo bien. De igual modo, sugiere la especialista Rosa Cornejo, los papás deben motivarlos a que realicen nuevas actividades y encuentren nuevas formas de interacción social con sus amigos.

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