Bebé pide a su madre que lo deje dormir con su perro

¡Mi perro, mi hermano!. Entre abrazos y caricias duermen plácidamente, no hay quien los separe.
 

En ocasiones el amor viene de quien menos lo esperamos, un sentimiento que se va incrementando con tiempo, sobre todo cuando es recíproco. Sin importar que se trate de especies diferentes, lo importante es cuidarse mutuamente.

Esto ocurre en el hogar de Kenzie Kennedy, una madre de 21 años que logró capturar momentos bastante emotivos entre su hijo Carson y su perro.

Reiney es un springer spaniel de dos años y solo es 3 meses mayor que Carson. Desde que se conocieron su relación es muy especial e irrompible. Aunque los padres del bebé estaban nerviosos en un inicio; sin embargo, las cosas se dieron mejor de lo que se pensaba, fue un amor a primera vista.

(Foto: Instagram / Kenzieknnd)

Desde entonces el perro dedica sus noches a cuidarlo, siempre se mantiene a su lado, contaron a Daily Mail.

Pasan cada noche que pueden juntos, una costumbre que sin importar el tamaño no le molesta a ninguno. Inclusive se puede ver que se abrazan de forma cálida, un amor verdadero y puro que derrochan el perro y el bebé.

(Foto: Instagram / Kenzieknnd)

La mamá está tranquila por la genuina amistad. En un inicio se preocupaba por miedo a que Reiney pudiese alterarse, ahora es todo lo contrario.

En algún momento tendrán que acostumbrarse a dormir separados y seguramente será bastante difícil para ambos. Son tantos meses juntos, que no el futuro de ambos aún es incierto; tal vez Carson quiera seguir compartiendo sus sueños con el perro.

Ambos se ven muy tiernos juntos y sobre todo cómodos, pues ni cuando los graban se inmutan. Además no temen adoptar posiciones para acomodarse, nada los despierta cuando descansan.

Esperemos que sigan siendo los mejores amigos conforme pase el tiempo. Una amistad así, en ocasiones no se encuentra dos veces en la vida, con un nivel tan grande de lealtad y cuidado mutuo.

(Foto: Instagram / Kenzieknnd)

El perro y el niño se conocen desde que eran bebés. Aunque para muchos la idea de que ambos se cuiden como hermanos es descabellada, pero la realidad es esa: los dos juegan, se divierten, comparten sus pesadillas y lo más importante es que son felices. ¿No es lo que los padres quieren ver reflejado en sus hijos?

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