Desaparecen 300 estudios elaborados por viróloga de China que más sabe de la COVID-19

Fueron eliminados datos online de misterioso laboratorio P4 de Wuhan, sindicado de ser el origen del coronavirus.

Cientos de páginas de información relacionadas con investigaciones llevadas a cabo por el ultra secreto Instituto de Virología de Wuhan fueron borrados junto con datos clave de la viróloga de primer nivel Shi Zhengli, apodada  "Mujer murciélago". 

Más de 300 estudios publicados por la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China, incluidas las investigaciones sobre enfermedades que se transfieren de animales a humanos, ya no están disponibles, aseguró el diario británico Daily Mail. 

La organización estatal suprimió decenas de contenido online, incluidas investigaciones llevadas a cabo por la viróloga Shi Zhengli, con sede en Wuhan, apodada 'Batwoman' (mujer murciélago). La mujer de 56 años se ganó el apodo por su estudio sobre la recolección de muestras en cuevas de murciélagos. 

La eliminación masiva de los estudios online reafirmaron los temores de que China esté tratando de obstaculizar la investigación sobre el origen del nuevo coronavirus.

Los datos, incluido el riesgo de infección entre especies de murciélagos con coronavirus similares al SARS y las investigaciones sobre patógenos humanos transportados por murciélagos, se suprimieron de la base de datos online.

Iain Duncan Smith, exlíder conservador y miembro de la Alianza Parlamentaria Internacional sobre China, explicó: "China claramente está tratando de ocultar la evidencia. Es vital que haya una investigación exhaustiva sobre lo que sucedió, pero China parece estar haciendo todo lo posible para evitar que eso suceda".

Las historias sobre el 'encubrimiento' continuaron girando a raíz de que los investigadores de la Organización Mundial de la Salud no pudieron ingresar al país la semana pasada.

El extraordinario giro de los acontecimientos provocó la indignación internacional ya que China estaba plagada de acusaciones de falsificar números de casos y números de muertes, mientras continúan las investigaciones de 'denunciantes' que hablan con las autoridades estadounidenses .

Apenas unos días antes de que se alertara a la OMS sobre el brote en Wuhan en diciembre de 2019, el Instituto de Virología de Wuhan inició a alterar su base de datos de patógenos virales. El principal asesor del presidente Trump, Matthew Pottinger, sostuvo la semana pasada que la fuga del coronavirus de un laboratorio de Wuhan era la teoría más "creíble" para el inicio de la COVID-19.

"Es vital que haya una investigación exhaustiva sobre lo que sucedió, pero China parece estar haciendo todo lo posible para evitar que eso suceda", manifestó Matthew Pottinger. Las historias sobre el 'encubrimiento' continuaron creciendo a raíz de que los investigadores de la Organización Mundial de la Salud no pudieron ingresar a China.

Entre las variaciones, que los expertos creen que se hicieron para confundir a los estudiosos, se eliminaron palabras clave como "vida silvestre" o "animales salvajes". El término "animal salvaje" fue reemplazado por "murciélago y roedor" o "murciélago y rata".

Además se eliminaron otros términos que conectan la base de datos con el brote. En la versión original se utilizaron "Enfermedades infecciosas emergentes' e 'Infección entre especies".

Los explosivos datos secretos, de los propios jefes de salud de China, parecían exponer un catálogo de encubrimientos y errores que ocultaban la verdadera escala de la enfermedad mortal que desde entonces mató a más de 1,8 millón de personas.

¿La eliminación de ciertas palabras e investigaciones tienen un objetivo? Para los expertos, después que se negara el ingreso de representantes de la OMS en China, esto tiene una sola explicación, pues se trataría de la ocultación de información que revelaría el verdadero origen del coronavirus.

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