La OMS establece los corticoides como la terapia estándar para pacientes graves y críticos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aclara que estos medicamentos no deben administrarse a pacientes con casos leves de COVID-19.
 

Los corticoides deben ser el tratamiento estándar para las personas que presentan cuadros graves de COVID-19, pero no deben ser administrados a los pacientes con casos leves, indica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"Los corticosteroides deben ser la terapia estándar para las personas con COVID-19 grave y crítico", informa la OMS en la actualización de sus directrices de manejo de nuevo coronavirus.

En ese sentido, la OMS especifica que la evidencia existente señala que estos medicamentos —baratos y de fácil acceso— no deben estar dirigidos a personas con síntomas leves o moderados, pues podría ayudar a que su enfermedad se complique.

La entidad precisa que los corticoides como la dexametasona e hidrocortisona deben ser administrados vía intravenosa u oral por un período de entre siete y 10 días en pacientes con COVID-19 grave y crítico.

Hasta la fecha, los ensayos clínicos solo demostraron la eficacia de un tipo de medicamentos para reducir la mortalidad: los corticoides, que combaten la inflamación que provoca la enfermedad, pero solo están indicados para las “"ormas severas y críticas" de la afección.

"[Los corticoides] suponen un giro espectacular por varias razones. Primero, porque es el primer tratamiento que demuestra tener un efecto beneficioso sobre la supervivencia, con un nivel de certeza muy elevado, apoyado en varios ensayos clínicos realizados en los cinco continentes", explica el doctor Djillali Annane, jefe del servicio de medicina intensiva y reanimación del hospital Raymond Poincaré de Garches, al oeste de París, es coautor de uno de los 7 ensayos que confirmaron la eficacia de estos medicamentos y que fueron publicados el 2 de setiembre en la revista estadounidense Jama.

De otro lado, se encuentra el remdesivir, un antiviral que reduce el periodo de hospitalización, pero sus beneficios son relativamente modestos y su costo es elevado.

En cambio, no se demostró científicamente la eficacia de la hidroxicloroquina, defendida por mandatarios como Donald Trump y Jair Bolsonaro y por el cuestionado doctor francés Didier Raoult.

La ivermectina y otros medicamentos aún no demuestran su efectividad, aunque se están llevando a cabo investigaciones clínicas en varios países del mundo, entre ellos el Perú. Lo mismo sucede con la terapia con plasma convaleciente.

En el Perú, el Ministerio de Salud, por recomendación de un grupo de expertos, decidió incluir a la hidroxicloroquina e ivermectina para el manejo de pacientes con COVID-19, aunque aceptó que no había evidencia suficiente que sustente su uso. La semana pasada, las autoridades retiraron al primer medicamento ante la evidencia de que no es efectivo, mientras que mantiene a la ivermectina. Con información de AFP.

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