Células madre de la grasa mejoran el pronóstico de pacientes graves de COVID-19

"Las procedentes de las células del tejido adiposo (adipocitos) tienen efectos antiinflamatorios e inmunomoduladores que ayudan a los pacientes COVID-19", señala el estudio.

El Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, la Clínica Universidad de Navarra, el Hospital Universitario de Salamanca y el Hospital General Universitario Gregorio Marañón han realizado una investigación multicéntrica de terapia celular con células madre procedentes del tejido adiposo para el tratamiento de pacientes críticos con COVID-19.

Mediante una planificación de uso compasivo, autorizado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), han demostrado que en el 75% de los pacientes infectados con el coronavirus tratados con esta terapia disminuyó la inflamación y aumentó la actividad de su sistema inmune. Este ensayo se acaba de publicar en EClinicalMedicine, revista que pertenece al grupo 'The Lancet'.

¿De qué trata la investigación contra la COVID-19?

La investigación ha evaluado la tolerabilidad y seguridad de la administración a los pacientes de células madre mesenquimales derivadas del tejido adiposo. Las células madre mesenquimales, conocidas como células multipotentes, pueden diferenciarse en diversos tipos celulares manteniendo una alta capacidad de renovación. 

"Las procedentes de las células del tejido adiposo (adipocitos) tienen efectos antiinflamatorios e inmunomoduladores, son de fácil acceso y presentan una gran capacidad de expandirse -también en el laboratorio- durante periodos de tiempo largos sin perder sus características", precisó en una nota la Clínica Universidad de Navarra.

"La terapia avanzada con células madre mesenquimales ya está aprobada para algunas enfermedades inflamatorias. A su vez, existe evidencia preclínica de que la administración intravenosa de esta terapia celular en modelos de infección respiratoria causada por virus reduce el daño pulmonar. Por este motivo, junto con el hecho del papel de la inflamación en la patogenia del daño pulmonar asociado al SARS-CoV-2, pensamos que esta terapia podría ser una alternativa beneficiosa para los pacientes graves de COVID-19", indicó el Dr. Felipe Prósper, investigador senior del Cima, director del Área de Terapia Celular y co-director del Servicio de Hematología y Hemoterapia de la Clínica.

Pese a que los pacientes incluidos en este estudio se han tratado únicamente en los cuatro centros mencionados líneas arriba, en el trabajo han colaborado investigadores del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia, la Universidad Complutense de Madrid, el Hospital General Universitario de Alicante y los centros de investigación Cima Universidad de Navarra y el Instituto de Bioingeniería Universidad Miguel Hernández.

Estos centros pertenecen a la Red Nacional de Terapia Celular (TerCel) y a dos Centros de Investigación Biomédica en Red, el de enfermedades respiratorias (CIBERES) y cardiovasculares (CIVERCV), todo ellos pertenecientes al Instituto de Salud Carlos III.

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