Caballo con enfermedad debe transitar 100 kilómetros para recibir ayuda

La historia del caballo Ease sensibilizó a los usuarios de Facebook cuando sufrió un aparatoso accidente mientras era transportado a un hospital para que reciba ayuda.

"Queríamos poner Ease en un remolque de ambulancia", empezó contando Marianne Stas, la dueña del caballo Ease, sobre el drama que padece su mascota luego de sufrir una gran caída que le impide recibir su tratamiento. Sin embargo, el caso del équido se hizo popular en Facebook por la extensa caminata que debe realizar a diario para que pueda ser atendido por un especialista.

La señora que vive en la provincia de Overijse, Bélgica, debía transportar al animal hacia la clínica equina Equitom en Lummen, a 100 kilómetros de su ciudad, para que sea intervenido quirúrgicamente. No tuvieron más alternativa que llevarla en un remolque, pero un mal movimiento terminó provocando una gran caída que perjudicó de manera muy severa al potro.

"Queríamos poner Ease en un remolque de ambulancia. Entró bastante bien, pero justo cuando estábamos a punto de irnos, el caballo entró en pánico. Debido a su problema de equilibrio, se cayó y sufrió un trauma. Después de eso, fue absolutamente imposible meterlo en el remolque, la única solución era ir a pie", dijo Marianne a VRT News.

Por amor a los animales

A raíz del accidente, dueña y mascota debían movilizarse a pie desde Overijse hasta Meldert, en Lummen, lo que significaba un viaje muy complicado. Afortunadamente los acompañó un amigo de la señora Stas y su caballo, en un desplazamiento que duró tres días.

"Tenemos que evitar los grandes trayectos, porque eso no es fácil con los caballos. Ease nunca ha salido de su hogar y no está acostumbrado al tráfico. Ahora solo tomamos caminos de herradura y senderos forestales, lo que hace que la caminata sea de 100 kilómetros", relató la dueña de Ease, tras hacerse viral su historia en Facebook.

Sin embargo, la gran inquietud de Marianne eran sus otros animales, pero afortunadamente sus vecinos se ofrecieron a cuidarlos mientras ella se mantenía afuera. "Hay mucha gente encantadora que nos ayuda. En este momento el caballo está en Tielt-Winge, en una escuela de equitación donde se le permitió pasar la noche. Mucha gente se solidariza y ayuda a trazar el recorrido y encontrar una pernoctación", contó.

A mal tiempo, buena cara

El centro equino Equitom comunicó a través de su página de Facebook que estaba preparado para cuidar de Ease. "La gente de la clínica ya lo ha visitado durante el viaje, y son increíblemente serviciales", sostuvo Marianne.

Te puede interesar

SÍGUENOS