Perro escapó de su nuevo hogar y caminó 60 kilómetros para volver con la mujer que lo rescató

Una bella perrita se negó a dejar a la mujer que la rescató e hizo todo lo posible por volver con ella. La historia conmovió a miles.

Los perros se han ganado el puesto del mejor amigo del hombre por todas las acciones que han realizado para estar al lado los seres que más aman: sus humanos. El en siguiente espacio te contaremos una conmovedora que te robará el corazón.

Seneca Krueger, una noble tiene la noble labor de rescatar perritos abandonados para ayudarlos, curarlos, alimentarlos y encontrarles un hogar. Hasta el día de hoy ha criado a 30 perros, pero Zelda fue un caso muy especial.

La mujer quien también es psicoterapeuta rescató a una pequeña perrita, quien al principio parecía que sería difícil lograr que tenga confianza, pero con el paso del tiempo, la bella can la correspondió con mucho amor.

“Cuando estaba en casa, estaba pegada a mí. En el transcurso de dos semanas de entrenamiento con correa, también la había destetado de sus medicamentos contra la ansiedad, y el ritmo disminuyó. Incluso estaba dispuesta a salir de su escondite sola por breves períodos de tiempo”, contó Krueger a The Dodo.

Es así que, después de dos meses, aproximadamente, que la perrita se recuperara junto a la noble mujer, Zelda estaba lista para ir con su nueva familia. “Cuando Zelda comenzó a ganar un poco más de confianza, decidí que era hora de que encontrara un hogar para siempre”, dijo Krueger.

Al poco tiempo, Zelda ya tenía una nueva familia y ya la estaban esperando. Es así que, Seneca condujo 64 kilómetros para llevar a la pequeña perrita, pero la despedida fue la parte más triste.

Al pasar 10 días de dejar a Zelda en su nuevo hogar, sucedió lo impensado. La mujer recibió una llamada explicándole que la perrita había desaparecido. Krueger inmediatamente se subió al auto para comenzar a buscarla.

Con el paso de los días fríos y que no apareciera Zelda, la mujer que la rescató se sentía devastada. “Los días más fríos fueron los que pasé la mayor parte del tiempo buscando porque estaba desesperada por calentar y proteger a Zelda. Pasé horas en el frío helado, siguiendo las huellas de los perros a través de barrancos, pantanos y campos congelados”, dijo Seneca. 

Luego de dos meses de ardua búsqueda, Krueger se enteró de que Zelda había sido vista en Minneapolis, a medio camino entre el nuevo hogar del perro y su hogar de acogida. Esto hizo comprender que la perrita estaba tratando de regresar con la mujer que la salvó.

Tras más días difíciles de búsqueda, una pareja pudo atrapar a Zelda y llamó a Krueger para que viniera por ella. “Fue un milagro, ¿y qué más haces frente a un milagro? Sollocé. Me disculpé con Zelda por no reconocerla. La toqué por primera vez en 97 días. Le aseguré que se iría a casa para siempre y que nunca dejé de buscarla”, dijo Seneca.

Ahora la bella perrita está con la mujer que ama y que arriesgó todo por volver con ella. Una hermosa historia que refleja la fidelidad de los canes hacía las personas que los salvaron y amaron cuando nadie más lo hizo.

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