LAMENTABLE NOTICIA | Advierten desabastecimiento de insulina en Perú: Miles de personas estarían en riesgo
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La salud pública en el Perú enfrenta uno de sus momentos más delicados. Una alerta emitida por organizaciones de pacientes y sociedades médicas expuso un panorama alarmante: el país atraviesa un desabastecimiento total de insulina. La escasez no solo afecta a los hospitales del Ministerio de Salud del Perú (Minsa) y de EsSalud, sino que también se ha extendido a farmacias privadas en distintas regiones. Para cerca de 20.000 peruanos que viven con Diabetes tipo 1 —principalmente niños y adolescentes—, este medicamento no es una alternativa terapéutica más, sino el tratamiento imprescindible que les permite mantenerse con vida.
De acuerdo con un informe elaborado por la ONG Lucas - Una Misión de Vida y la Asociación de Diabetes Juvenil del Perú (ADJ), la insulina desapareció de los puntos de distribución en ciudades como Cusco, Arequipa, Tacna, Huánuco, Iquitos y Trujillo. En Lima, la situación también es crítica. Hospitales de referencia como el Hospital del Niño, el Hospital Nacional Dos de Mayo, el Hospital Nacional Arzobispo Loayza y el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins han agotado completamente sus existencias.

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Mónica Portal, presidenta de la ONG Lucas, señaló que la crisis se intensificó desde diciembre de 2025. En ese momento, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) dispuso la inmovilización de la insulina Wosulin-N, producida en India, tras determinar que el laboratorio responsable no cumplía con las buenas prácticas de manufactura ni con los estándares mínimos de calidad. A partir de entonces, el Estado realizó adquisiciones directas de cantidades limitadas que funcionaron como soluciones temporales, pero que hoy resultan claramente insuficientes frente a la demanda nacional.

La controversia por la 'insulina humana' frente a la 'análoga'
Uno de los principales puntos de fricción en las recientes reuniones entre el Minsa, Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares) y Digemid ha sido el tipo de medicamento que se pretende distribuir a los pacientes más vulnerables. Diversas sociedades médicas, entre ellas la Sociedad Peruana de Endocrinología y la Asociación Latinoamericana de Diabetes (ALAD), manifestaron su rechazo a la propuesta gubernamental de liberar insulina humana almacenada en depósitos.
Los especialistas sostienen que, para la población pediátrica, la opción más adecuada es la insulina análoga. Según explicaron, la insulina humana ha estado asociada en el pasado con resultados clínicos desfavorables en niños y adolescentes, lo que llevó a muchas familias a descartarla como tratamiento. “Distribuir insulina humana que el mismo Digemid paralizó por falta de calidad es un despropósito; el Estado gastaría dinero de manera absurda en algo que no garantiza la salud de los menores”, señalaron en su declaración oficial.
Pese a la magnitud del problema, la respuesta institucional avanza con lentitud frente a la urgencia sanitaria. El pasado 6 de marzo, representantes de pacientes sostuvieron una reunión con el ministro de Salud, Luis Quiroz. Sin embargo, el balance del encuentro fue poco alentador: según indicaron los funcionarios, en el corto plazo no existen proveedores disponibles bajo los actuales mecanismos de compra pública.
La situación también generó fuertes críticas hacia el sistema de seguridad social. Diversos gremios remitieron cartas al presidente ejecutivo de EsSalud, el Dr. Segundo Acho Mego, desde el 2 de marzo, sin recibir respuesta hasta ahora. “Esta inacción nos hace saber que la prioridad de las autoridades no es la vida de los peruanos”, afirmaron los representantes de la sociedad civil, quienes lamentaron que el titular de la institución no se haya pronunciado personalmente ante la crisis.








