BBC revela limitaciones de la dexametasona contra el coronavirus

Un día antes, el Dr. Elmer Huerta habló sobre las consecuencias que tiene la dexametasona si se automedican.

La dexametasona, el medicamento de bajo costo, hasta el momento, y de amplia disponibilidad en el mundo se ha convertido en una esperanza para el tratamiento de pacientes graves con la COVID-19.

Este fármaco esteroide que al ser suministrado en dosis bajas ha demostrado ser uno de los mejores avances en la lucha contra el virus, dicen los expertos de Reino Unido que lo sometieron a varios ensayos clínicos con diversos pacientes positivos al coronavirus.

El medicamento es parte de la prueba más grande del mundo de tratamientos farmacológicos que ya existen y que trata de investigar si pueden funcionar contra este nuevo virus.

En el caso de la dexametasona, disminuyó en un tercio el riesgo de muerte en pacientes graves que ya estaban conectados a ventiladores mecánicos. Y en los enfermos que necesitaban oxígeno, el riesgo de muerte se redujo en una quinta parte.

En palabras del especialista en salud pública, el Dr. Elmer Huerta, explicó lo siguiente: "En el grupo de pacientes que estaban en UCI, enfermos más graves, la mortalidad bajó en 35 %; o sea, cuanto más grave estás más te salva la vida".

En Reino Unido, donde han fallecido más de 42.000 personas hasta este martes, se podrían haber salvado hasta 5.000 vidas con este medicamento si se hubiera aplicado desde el inicio de la pandemia, dicen los investigadores. Y el potencial benéfico puede ser mayor en los países más pobres que tienen un alto número de pacientes de la COVID-19.

¿Para quién funcionaría la dexametasona?

La dexametasona siempre se ha usado para reducir la inflamación en una variedad de otras afecciones.

En las pruebas sobre la COVID-19, ha ayudado a detener parte del daño que puede ocurrir cuando el sistema inmunitario del cuerpo se sobrecarga mientras trata de combatir el coronavirus.

Esa reacción del cuerpo al virus, que genera una tormenta de citoquinas, puede ser mortal.

Casi 19 de cada 20 pacientes con COVID-19 en Reino Unido se recuperan de la enfermedad sin ser hospitalizados. De los que ingresan, la mayoría también se recupera, pero algunos pueden necesitar oxígeno o ventilación mecánica.

Para los pacientes de alto riesgo, la dexametasona ha sido efectiva, según indica el ensayo clínico de Reino Unido.

En la prueba, dirigida por un equipo de la Universidad de Oxford, se administró dexametasona a unos 2.000 pacientes hospitalizados y se comparó con 4.000 que no recibieron el tratamiento.

¿Qué hay detrás del uso de la dexametasona?

La dexametasona se ha utilizado desde principios de la década de 1960 para tratar una amplia gama de afecciones, como la artritis reumatoide y el asma.

La mitad de los pacientes de COVID-19 que requieren un respirador no sobreviven, por lo que reducir ese riesgo en un tercio tendría un gran impacto.

El fármaco se administra por vía intravenosa en cuidados intensivos y en forma de tabletas para pacientes con enfermedades menos graves.

Hasta ahora, el único otro fármaco comprobado que beneficia a los pacientes de coronavirus es remdesivir, que también fue utilizado para el ébola.

Se ha demostrado que reduce la duración de los síntomas del coronavirus de 15 a 11 días. Sin embargo, la evidencia no fue lo suficientemente fuerte como para mostrar si redujo la mortalidad.

A diferencia de la dexametasona, remdesivir es un medicamento nuevo con suministros limitados y aún no se ha anunciado un precio.

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