La nueva resolución del Minedu amplía el alcance de las restricciones para utilizar celulares en los colegios públicos y privados. Conoce desde cuándo rige la disposición y en qué situaciones se permitirá el uso de dispositivos electrónicos.
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El Ministerio de Educación (Minedu) amplió las restricciones para el uso de teléfonos celulares en los colegios del Perú e incorporó a otro grupo escolar. La medida se suma a las disposiciones que ya regían para los estudiantes de primaria y secundaria desde el 3 de octubre. La nueva regulación busca limitar el uso de estos dispositivos durante las actividades escolares cuando no tengan una finalidad pedagógica. ¿Qué cambia con esta disposición y cuáles son las excepciones que contempla para los estudiantes?
Mediante la Resolución Ministerial N.º 612-2026-MINEDU, el Ministerio de Educación incorporó a los centros de Educación Inicial, tanto públicos como privados, dentro de las restricciones para utilizar teléfonos celulares durante la jornada escolar. La disposición fue firmada el 10 de octubre por el ministro de Educación, José Antonio Chang Escobedo, y amplía el alcance de las reglas sobre dispositivos electrónicos en la educación básica.
Hasta antes de esta actualización, la Ley N.º 32385 y su reglamento contemplaban a los estudiantes de primaria, secundaria y los niveles equivalentes, por lo que los menores de seis años no estaban incluidos en estas disposiciones.
Con la nueva norma, los jardines de infantes deberán limitar el uso de celulares para realizar llamadas, enviar mensajes, jugar, ingresar a redes sociales, reproducir videos, tomar fotografías o hacer grabaciones cuando estas actividades no formen parte de una propuesta educativa previamente planificada.
La medida se sustenta en las características del aprendizaje durante los primeros años de vida, etapa en la que el juego, la exploración, el movimiento y la interacción directa con otras personas cumplen un papel importante en el desarrollo infantil.
En el caso de las tabletas, computadoras, proyectores y otros recursos tecnológicos, su utilización podrá autorizarse de manera excepcional cuando exista un objetivo pedagógico definido. Estas actividades deberán ser breves, pertinentes y contar con la orientación de los docentes, sin sustituir las experiencias de juego y contacto directo.
Las restricciones establecidas por el Ministerio de Educación no impiden todos los usos de dispositivos electrónicos. La normativa contempla situaciones específicas en las que los equipos pueden emplearse, siempre que se cumplan las condiciones previstas para cada caso.
En primaria y secundaria, los celulares pueden utilizarse durante actividades pedagógicas autorizadas por el director o el docente e incluidas en la programación curricular. También se permite su uso en situaciones de emergencia o cuando existan necesidades vinculadas con la salud, la discapacidad o la eliminación de barreras que dificulten el aprendizaje y la participación de los estudiantes.
Para Educación Inicial, los teléfonos podrán autorizarse cuando resulten necesarios para atender necesidades educativas específicas, condiciones de salud, discapacidad u otras dificultades que afecten el aprendizaje. Estas situaciones deberán estar debidamente sustentadas y contar con supervisión del personal educativo.
Asimismo, los colegios podrán habilitar espacios para guardar los dispositivos, siempre que dispongan de los recursos necesarios. Como regla general, los equipos deberán entregarse a los estudiantes antes de que termine la jornada escolar. No obstante, los reglamentos internos podrán contemplar su devolución a los padres o tutores cuando se presenten faltas graves o reiteradas.
Los centros de Educación Inicial también tendrán que incorporar las nuevas disposiciones en sus reglamentos internos y en sus planes anuales de trabajo. La implementación corresponderá a las instituciones educativas, las Direcciones Regionales de Educación y las Unidades de Gestión Educativa Local, de acuerdo con sus respectivas funciones.
Finalmente, el Minedu plantea que los colegios promuevan entre las familias hábitos responsables y equilibrados frente a la tecnología. Para ello, deberán fomentar espacios libres de pantallas y priorizar actividades como la lectura, el juego, la actividad física, las conversaciones y la interacción familiar. La resolución precisa que su aplicación no requerirá recursos adicionales del Tesoro Público.