Especialistas advierten sobre una nueva modalidad de enmascaramiento de números utilizada por ciberdelincuentes. El simple acto de responder podría comprometer tu seguridad y la de tus datos.
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Cientos de usuarios de telefonía móvil reportan en sus redes sociales una situación desconcertante en sus pantallas: sus teléfonos suenan, pero en el identificador no aparece un nombre, un número largo ni la etiqueta de Número Privado. En su lugar, solo se visualiza un solitario e intrigante símbolo de más: "+".
¿A qué se debe este fenómeno y cuáles son los riesgos reales de deslizar la pantalla para contestar? Conversamos con expertos en ciberseguridad para desentrañar este misterio tecnológico que enciende las alarmas.
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En el lenguaje de las telecomunicaciones internacionales, el símbolo "+" es el prefijo estándar que precede al código de cada país, por ejemplo, +51 para Perú o +1 para Estados Unidos. Sin embargo, cuando aparece completamente solo, no se trata de un error técnico de tu operador, sino de una manipulación deliberada.
Los delincuentes utilizan software avanzado de telefonía por internet (VoIP) para realizar llamadas masivas automatizadas. A través de una técnica conocida como Caller ID Spoofing (suplantación de identidad del llamante), los atacantes pueden alterar el código de origen para ocultar su verdadera ubicación. Cuando configuran mal la herramienta o intentan evadir de forma agresiva los filtros de spam de los sistemas operativos, como iOS o Android, el identificador se rompe, borra el resto de los dígitos y proyecta únicamente el prefijo base: "+".
Para los expertos, la regla de oro ante estas llamadas es la indiferencia absoluta. Contestar, aunque sea por mera curiosidad, acarrea graves peligros:
Validación de tu línea para futuras estafas: al responder, le confirmas de forma automática a un sistema informático criminal que tu número telefónico está activo y que hay una persona real detrás de él. Esto provoca que tu número sea clasificado como valioso y sea revendido en el mercado negro a mafias de phishing, telemarketing agresivo y extorsionadores.
Estafas de llamada perdida (Wangiri): muchas de estas comunicaciones se cortan pocos segundos después de que respondes o dejas sonar el equipo. El objetivo es incitarte a devolver la llamada por curiosidad. Al hacerlo, te conectarás a líneas de tarifa especial (premium) ubicadas en el extranjero, donde cada segundo que pases en línea te costará una fortuna que se cargará directamente a tu recibo telefónico.
Ingeniería social y clonación de voz: los estafadores al otro lado de la línea pueden usar grabadoras sofisticadas. Un simple "Siga", "¿Aló?" o "Sí" de tu parte puede ser capturado y posteriormente procesado con inteligencia artificial para clonar tu voz y realizar fraudes bancarios o extorsionar a tus familiares fingiendo un secuestro.
Las autoridades de protección de datos recomiendan activar las herramientas nativas de los teléfonos inteligentes para frenar esta ola de spam:
Para usuarios de iPhone: ve a Ajustes > Teléfono y activa la opción Silenciar desconocidos. Esto enviará directamente al buzón de voz cualquier llamada de números que no estén en tu agenda.
Para usuarios de Android: activa la función de filtro de llamadas y de spam dentro de la aplicación nativa del teléfono.
Herramientas de terceros: aplicaciones de confianza como Truecaller o Whoscall ayudan a identificar y bloquear estas anomalías de forma comunitaria.
La curiosidad en la era digital puede costar muy caro. Si tu pantalla no te dice con claridad quién está del otro lado y solo muestra un "+", la mejor defensa es, sin duda, dejar que suene.