Iván Paredes deja a Magaly Medina y defiende a Yahaira Plasencia; advierte que podría revelar información privada en juicio.
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El enfrentamiento mediático entre Magaly Medina y Yahaira Plasencia suma un nuevo capítulo, pero esta vez con un giro inesperado: el protagonista ahora es un rostro conocido para ambas.
El abogado Iván Paredes, quien durante años trabajó junto a Magaly Medina, ahora se encuentra del otro lado del conflicto. El letrado asumió la defensa de Yahaira Plasencia en el proceso por presunta difamación que la cantante inició contra la conductora.
Este cambio no pasó desapercibido y generó incomodidad en la figura de ATV, quien incluso deslizó la posibilidad de llevar el caso ante el Colegio de Abogados por un supuesto conflicto ético.
“Yo tengo los chats de esa conversación no solo los tuyos, sino también de esa persona de tu íntima confianza también tengo los chats”, advirtió en redes sociales.
Abogado advierte que podría revelar información confidencial
En medio de la controversia, el jurista dejó claro que, si la situación escala legalmente, está dispuesto a defenderse utilizando información sensible.
“Ante una denuncia yo puedo defenderme ante esos ataques ilegítimos, y al defenderme puedo levantar el secreto profesional”, afirmó.
Asimismo, explicó que su participación en el caso no vulnera las normas vigentes, descartando cualquier irregularidad en su accionar.
“Debo señalar que el artículo 41 permite que yo pueda ser abogado de Yahaira Plasencia siempre y cuando no hayan tenido un proceso judicial”, sostuvo.
El conflicto legal entre Magaly Medina y Yahaira Plasencia ya tiene fecha para una etapa clave. Según Paredes, el juicio oral comenzará el 12 de mayo.
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En ese contexto, la defensa de la cantante ha planteado un pedido contundente: una reparación civil de un millón y medio de soles.
Además, el abogado ha solicitado una sanción penal de cuatro años y medio de prisión, argumentando que el caso trasciende lo personal.
El proceso no solo enfrenta a dos figuras mediáticas, sino que también reabre el debate sobre los límites de la opinión pública y la responsabilidad en el tratamiento de la imagen de terceros.