Onelia Molina tras la abrupta ruptura con Mario Irivarren no dudó en lanzar contundentes frases que demuestran el termino definitivo de su relación.
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El fin de la relación entre Onelia Molina y Mario Irivarren no habría sido un impulso del momento, sino el resultado de una serie de episodios que, con el tiempo, terminaron por desgastar el vínculo.
Desde el set de Magaly TV: La Firme, Magaly Medina reveló que la influencer ya venía notando actitudes que no le cuadraban, incluso desde un evento social relacionado con Alejandra Baigorria.
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Según la conductora, la decisión de terminar fue firme y sin marcha atrás: "Ya Onelia le puso punto final de un día para otro, las señales ya las tenía, ahora decidió hablar muy fresh porque yo creo que la decepción ha sido tan grande".
Con esas palabras, Medina dejó entrever que el quiebre no fue repentino, sino la consecuencia de una decepción que se venía gestando desde hace tiempo.
Lejos de mostrarse afectada públicamente, Onelia decidió dar su versión en un podcast, donde dejó claro que ya pasó página y no piensa quedarse atrapada en el pasado.
Con un tono directo y sin dramatismos, la influencer fue tajante al referirse al cierre de su relación. Aseguró que ya vivió lo que tenía que vivir y que no piensa extender el proceso emocional.
En ese contexto, lanzó frases que rápidamente se viralizaron: ya cumplió “mi cuota de babo***” y “mi cuota de tonta”, dejando en claro que no repetirá errores.
Además, fue aún más frontal al cuestionar la idea de atravesar un duelo sentimental: “¿acaso se ha muerto alguien que valía la pena?”
Incluso ironizó sobre el tema al pedir que le pongan “una foto de borrón y cuenta nueva”, reflejando que su expareja ya no tiene relevancia en su presente.
Mientras tanto, en el programa de espectáculos también se recordó que este tipo de comportamientos por parte de Irivarren no serían nuevos. Se mencionaron salidas y viajes anteriores junto a su grupo de amigos, conocidos como los “cuatro bandidos” o “cuatro fantásticos”, lo que reforzaría la versión de que las alertas ya estaban presentes desde antes.
Con esta postura, Onelia Molina no solo cierra una etapa sentimental, sino que también marca distancia con todo lo que representó esa relación.