Andrea San Martín recurre a la justicia tras no llegar a acuerdo con Sebastián Lizarzaburu y explica presión económica y emocional.
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Andrea San Martín y Sebastián Lizarzaburu vuelven a estar en el centro de la polémica tras iniciar una nueva disputa legal por la manutención de su hija en común. La exchica reality y empresaria presentó una demanda de aumento y variación de alimentos ante el Juzgado de Paz Letrado de Surquillo, en busca de una mejor pensión, en medio de tensiones que evidencian la falta de acuerdo entre ambas partes.
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En declaraciones para ‘Amor y Fuego’, Andrea San Martín aclaró que su decisión de acudir a la vía judicial no fue impulsiva, sino consecuencia de la falta de acuerdos concretos y de la dificultad para asumir sola todos los gastos de la crianza. “Hoy en día yo ya no puedo jalar el coche sola… ya me estoy enfermando. He tratado de comprenderte y ahora te toca comprenderme a mí. Si yo pudiera, no estaría en esta posición”, expresó, dejando en evidencia el desgaste emocional y económico que enfrenta.
De acuerdo con lo revelado, la demanda no solo busca un incremento en la pensión, sino también cambios en la modalidad de aporte de Lizarzaburu. Andrea sostuvo que la situación llegó a un límite y advirtió que, de no alcanzar un entendimiento, volverá a acudir al sistema judicial. “Si mañana considero que no puedo llegar a un buen acuerdo con él y mi hija requiere de algo, otra vez tocaré la puerta del Poder Judicial… lo que el juez diga, ambos vamos a tener que acatar”.
La respuesta de Sebastián Lizarzaburu fue inmediata. El exchico reality aseguró estar sorprendido por la situación y afirmó que no ha recibido ninguna notificación oficial sobre la demanda. “A mí no me ha llegado ningún mensaje de texto. Fácil la información que te ha llegado es para el otro lado (Juan Víctor)”, comentó, en referencia al otro padre de las hijas de San Martín.
Asimismo, explicó que, según el acuerdo previo, no entrega un monto fijo mensual, sino que cubre directamente los gastos de su hija. “Pago todo directo: el colegio, la movilidad, los útiles, el uniforme, el seguro de salud, el tratamiento médico, incluso el celular de mi hija. Yo no le doy dinero a Andrea como pensión”, enfatizó.
Para Lizarzaburu, este modelo de asumir directamente los gastos permite evitar posibles conflictos. Explicó que entregar dinero a la madre para que lo administre podría generar inconvenientes, sobre todo por la existencia de otros compromisos familiares. Asimismo, dejó en claro que no ve necesario un incremento en la pensión. Según indicó, mientras no haya una necesidad adicional debidamente sustentada, cualquier solicitud de aumento no tendría justificación y resultaría innecesaria en este momento.