César Nakazaki afirmó ante la familia de Lizeth Marzano que no intentará evitar una condena para Adrián Villar, y que tampoco sostiene que el joven sea inocente.
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Mientras Adrián Villar afronta un pedido de prisión preventiva que podría llevarlo a permanecer nueve meses en un penal, su abogado defensor, César Nakazaki, sostuvo públicamente que el joven de 21 años es culpable de los delitos que se le imputan por el atropello que causó la muerte de Lizeth Marzano, y afirmó que espera una sentencia condenatoria por parte del Poder Judicial del Perú.
De acuerdo con el penalista, Villar ya reconoció su responsabilidad por los delitos de “homicidio, abandono de persona en peligro y fuga del accidente de tránsito”. En diálogo con El Comercio, Nakazaki precisó que su patrocinado es consciente de que recibirá una pena y que su defensa está orientada a que se le imponga la sanción que corresponde conforme a la ley. En ese sentido, recalcó que no busca evitar una condena de prisión.
“Yo le garantizo a la familia Marzano que cuando se lea la sentencia condenatoria, que sin duda alguna se tiene que imponer... yo estoy defendiendo para que haya una sentencia condenatoria, pero la sentencia condenatoria que dice la ley (...) eso es lo que yo voy a hacer. Y lo garantizo públicamente porque son bastantes casos que he demostrado que en este tipo de sucesos hay efectivamente una culpabilidad y una responsabilidad”, aseguró Nakazaki.
El abogado también señaló que Villar será condenado precisamente porque aceptó su culpa, razón por la cual decidió asumir su defensa. ”(Adrián Villar) es culpable y se le tiene que aplicar la pena que corresponde. Y como Adrián lo ha aceptado, su familia lo ha aceptado, yo he asumido la defensa (...) Él lo que ha hecho es preparar su defensa para que se le imponga la pena que corresponde y eso es lo que se va a determinar, nada más”.
Durante la entrevista, Nakazaki reveló además que su defendido le indicó que el accidente que terminó con la vida de Lizeth Marzano se produjo en un momento en el que “se queda dormido”, debido a que atravesaba un cuadro de enfermedad días antes.
“Él se queda dormido (...) él venía de varios días de procesos de fiebres, de diarreas. Él ingresa a la clínica San Felipe y lo atienden. Tiene un diagnóstico, tiene un tratamiento. Su hermana menor también había estado enferma. Entonces, era un chico que venía de varios días de estar enfermo”, explicó el abogado.
Pese a que Villar se reunió con su padre, su madrastra y su entonces pareja —cuyo padre le brindó asesoría legal— horas después del hecho, Nakazaki afirmó que el joven abandonó el lugar del accidente por miedo y que incluso regresó posteriormente porque no tenía claridad sobre lo ocurrido.
“La huida es evidentemente por un tema de miedo. Eso es delito, sin duda (...) El miedo tiene muchas formas de reacción. Algunas personas las paraliza. Otros piensan que no pasó lo que sucedió. No entienden bien lo que ha sucedido. No son conscientes en ese momento de lo que ha pasado y quieren ver si eso es realidad o es mentira. En esa mente, como reacción en ese momento, quisiera que todo sea mentira. Por ejemplo, él había indicado que el evento se había producido frente al teatro de la PUCP. Y cuando viene la familia para ver dónde ha sucedido, en el teatro de la PUCP no había nada. Era en otro lugar. Él no tenía claro lo que había sucedido”, concluyó el letrado.