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01 Jun 2020 | 9:12 h

Donald Trump se refugió en búnker subterráneo ante protestas afuera de la Casa Blanca | VÍDEO

La gran violencia de las manifestacionesen busca de justicia por el asesinato de George Floyd,obligó al presidente de los Estados Unidos a ponerse a buen recaudo en compañía de su esposa e hijo.

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    Mientras una gran manifestación se congregaba al frente de la Casa Blanca el último fin de semana en el marco de las protestas por la muerte del afroamericano George Floyd, se dio a conocer que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y toda su familia, se refugiaron en su búnker privado.

    Según informaron varios medios locales este domingo, el presidente estuvo allí cerca de una hora la noche del viernes, cuando los protestantes intentaban romper la barricada en las afueras de la Casa Blanca.

    Trascendió, por una fuente anónima, que el mandatario se refugió con la compañía de la primera dama Melania Trump y su hijo, Barron. El protocolo de seguridad del Servicio Secreto de la Casa Blanca sostiene que, si las autoridades decidieran movilizar a Trump, movilizarían a todos los protegidos, es decir, Melania y Barron.

    “La Casa Blanca no hace comentarios sobre decisiones y protocolos de seguridad”, indicó el portavoz de la Casa Blanca, Judd Deere. El Servicio Secreto señalo que no comentaba los medios y métodos de sus operaciones de protección. El New York Times informó primero del traslado del presidente al búnker.

    Trump ha dicho a sus colaboradores que teme por su seguridad, y ha elogiado de forma pública y privada la labor del Servicio Secreto.

    Arde la Casa Blanca

    La decisión de trasladar físicamente al presidente se produjo cuando los manifestantes se enfrentaron a los agentes del Servicio Secreto fuera de la Casa Blanca durante horas el viernes, gritando, arrojando botellas de agua y otros objetos a la fila de agentes, e intentando romper las barreras metálicas.

    Por momentos, la multitud superó las barreras de metal y comenzó a empujar a los agentes y sus escudos antidisturbios. El Servicio Secreto reemplazó continuamente las barreras durante la noche a medida que los manifestantes se las llevaban.