Los huaicos, el desborde de ríos y las inundaciones favorecen que la orina de animales infectados se disperse en el agua y el suelo, elevando el riesgo de transmisión.
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La leptospirosis es una infección provocada por la bacteria Leptospira, que se aloja en los riñones de animales —principalmente ratas— y se elimina a través de la orina, contaminando el agua y el suelo. En el Perú, los roedores son los principales reservorios, aunque también pueden transmitirla perros, vacas y cerdos.
Esta enfermedad es considerada una zoonosis, es decir, se transmite de animales a personas. En sus formas más severas puede generar complicaciones graves como insuficiencia renal, hepática o respiratoria, e incluso causar la muerte.
De acuerdo con José López Revilla, médico infectólogo del Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja, los fenómenos asociados al El Niño Costero —como huaicos, desbordes de ríos, lluvias intensas e inundaciones— elevan la probabilidad de contagio. “Estas condiciones facilitan que la orina de roedores y otros animales contamine el agua y el suelo, aumentando la posibilidad de contagio”, explicó para Infobae Perú.
Hasta el cierre de la semana epidemiológica 05, en la primera semana de febrero, se reportaron 267 casos a nivel nacional, siendo Loreto y San Martín las regiones con mayor incidencia. Según el Ministerio de Salud (Minsa), hasta ese momento se registraba una disminución del 85,3 % en comparación con el mismo periodo de 2025. No obstante, las cifras aún no han sido actualizadas al 4 de marzo y no se descarta un incremento, considerando que el fenómeno climático se encuentra en una fase inicial activa y se proyecta un posible pico hacia junio.
Actualmente no existe una vacuna para prevenir la leptospirosis en humanos. Además, la enfermedad no otorga inmunidad permanente, por lo que una persona puede volver a infectarse.
La transmisión ocurre por contacto con agua o suelo contaminado, ya sea a través de la piel —especialmente si presenta heridas, raspones o está reblandecida por la humedad—, por las mucosas de ojos, nariz o boca, o por ingerir alimentos contaminados con orina de animales portadores, detalla el especialista.
Entre las principales recomendaciones preventivas se encuentran:
En la etapa inicial, la leptospirosis puede presentar fiebre alta, dolor de cabeza y dolores musculares intensos —sobre todo en pantorrillas y espalda—, además de náuseas, vómitos y malestar general. Estos síntomas pueden confundirse con dengue, por lo que es fundamental acudir a evaluación médica para un diagnóstico adecuado, advierte el también docente de la Universidad Científica del Sur.
En los cuadros más graves pueden aparecer signos como confusión, ictericia, disminución del volumen de orina y hemorragias digestivas o pulmonares, lo que exige hospitalización inmediata y tratamiento especializado.