Las autoridades han ordenado la retirada de los juguetes Squishy Dumpling del mercado debido a versiones falsificadas que contienen sustancias químicas peligrosas.
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Los Squishy Dumpling, uno de los juguetes antiestrés más populares del momento, se han convertido en motivo de preocupación para las autoridades debido a los riesgos que representarían algunas de sus versiones falsificadas. Aunque estos productos se hicieron virales por su diseño y por venderse en cajas sorpresa, recientes investigaciones detectaron que ciertas imitaciones contienen sustancias químicas potencialmente peligrosas para la salud.
Los Squishy Dumpling son pequeños juguetes antiestrés de silicona que se comercializan en distintos colores y presentaciones sorpresa, una característica que los convirtió en un fenómeno entre niños y usuarios de redes sociales.
Sin embargo, su creciente popularidad también propició la aparición de numerosas imitaciones que no cumplen con los estándares de seguridad exigidos para este tipo de productos.
De acuerdo con The Mirror, la Oficina de Seguridad y Normas de Productos (OPSS) del Reino Unido ordenó retirar del mercado varias de estas versiones falsificadas tras detectar posibles riesgos para la salud de los consumidores.
Las investigaciones determinaron que algunos ejemplares presentaban niveles elevados de benceno, una sustancia química potencialmente cancerígena que, además, puede ocasionar irritación en los ojos, la nariz y la garganta cuando existe una exposición significativa.
Asimismo, otras imitaciones tampoco lograron superar las pruebas de seguridad aplicadas a los juguetes. Entre las principales observaciones figuraban un intenso olor a productos químicos y la presencia de pequeñas bolitas de hidrogel que podrían representar un peligro para los menores.
Como consecuencia de estos hallazgos, diversas copias que imitaban a los productos originales de Tnearc Toys fueron retiradas de circulación.
"Cuando un juguete desprende un fuerte olor a productos químicos y carece de información básica de seguridad, eso debería encender las alarmas tanto para los padres como para los comerciantes. Nuestra principal preocupación es el riesgo que representan para los niños si estos artículos inseguros terminan en los hogares, mochilas escolares o áreas de juego", advirtió Rhys Harries, oficial de Normas Comerciales del Consejo de Swansea, según consignó Daily Mail.
Las autoridades explicaron que el principal problema radica en la fabricación de versiones no oficiales que utilizan materiales distintos a los autorizados para juguetes infantiles.
En algunos casos, estos productos contienen concentraciones excesivas de compuestos químicos que podrían afectar la salud de quienes los manipulan de manera frecuente. Además, los especialistas alertaron sobre otros posibles riesgos, como la presencia de pequeñas esferas de hidrogel susceptibles de ser ingeridas accidentalmente por niños pequeños.
Por ello, los organismos encargados de la seguridad de los consumidores recomendaron evitar la compra de imitaciones y adquirir únicamente productos que cumplan con las certificaciones correspondientes.
Las preocupaciones en torno a estos juguetes no se limitan únicamente a las versiones falsificadas. En Estados Unidos, el hospital Shriners Children’s Boston informó sobre un incremento de menores atendidos por quemaduras relacionadas con el uso inadecuado de estos productos.
Según informó Unilad, la enfermera especialista Laura Abbott explicó a Boston 25 News que el centro médico ha registrado un aumento de casos asociados a una tendencia viral que consiste en calentar los juguetes dentro de un horno microondas.
"Estamos viendo prácticamente quemaduras de segundo grado causadas por los productos químicos que contienen estos juguetes", comentó asegurando que los menores estarían calentándolos en el microondas para cumplir con un reto viral en redes.
La especialista señaló que el gel del interior puede alcanzar temperaturas muy elevadas en cuestión de segundos y, al manipular el juguete, este puede romperse y proyectar el contenido sobre la piel.
"Incluso cinco segundos en el microondas pueden calentar de forma exponencial el gel que contienen. Cuando los niños los sacan, estos explotan y el gel sale disparado hacia la piel, provocando quemaduras químicas o por escaldadura", explicó la especialista.
Finalmente, la profesional indicó que este material puede adherirse a la piel y causar lesiones de mayor profundidad, aumentando el riesgo de cicatrices permanentes. También advirtió que el peligro no se limita al microondas, ya que exponer estos juguetes a altas temperaturas, dejarlos dentro de un vehículo bajo el sol o incluso someterlos a cambios extremos de temperatura, como congelarlos, puede incrementar el riesgo de accidentes.