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14 Ago 2020 | 16:04 h

Arequipa: El 30% de hospitalizados por COVID-19 consumieron dióxido de cloro

Los infectados COVID-19internados en el HospitalHonorio Delgado reconocieron haber tomado dióxido de cloro. Son diagnosticados con alteraciones en el hígado o en los intestinos

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    Tras la desesperación por vencer la enfermedad del coronavirus, varios pacientes recurrieron al dióxido de cloro, una sustancia no permitida por el Ministerio de Salud (Minsa) para tratar la COVID-19. Luego de no lograr vencer al virus, a pesar del consumo de dicho producto, llegaron hasta el Hospital COVID-19 Honorio Delgado Espinoza de Arequipa.

    “Los que ingresan al hospital llegan con alteraciones hepáticas o alteraciones en los intestinos por el dióxido”, dijo el jefe de Triaje del nosocomio, Mijaíl Villar.

    Villar sostiene que se agrava la enfermedad, porque el dióxido daña el hígado, lo que también hace el coronavirus.

    Por su parte, el médico y jefe del servicio de Medicina Interna, Alexis Urday, manifestó a El Búho que ha detectado que pacientes con problemas graves de insuficiencia respiratoria tenían el antecedente de haber consumido dióxido de cloro.

    Incluso, explicó el médico, han encontrado entre las pertenencias de los pacientes, frascos de dióxido de cloro. Los familiares de los pacientes luego explican a los médicos que iniciaron dichos “tratamientos” por sugerencias.

    “Estamos hablando de un 30% de 270 hospitalizados que indicaban que habían consumido el dióxido de cloro”, mencionó.

    AUTOMEDICACIÓN

    El 80% de pacientes que acude al establecimiento ya han probado ivermectina, hidroxocloroquina, corticoides y hasta dióxido de cloro. Ingerir este coctel de fármacos complica más el tratamiento de los pacientes, revela el jefe de Triaje del nosocomio, Mijaíl Villar Mercado.

    En su afán por superar el coronavirus las personas se automedican con antibióticos y corticoides en las etapas iniciales de la enfermedad. Incluso anticoagulantes. “Si usan antibióticos, nosotros tenemos que modificarlos, ponerles similares dosis o más fuertes, lo que ocasiona efectos colaterales. Hacen que hagamos más exámenes, controles tratando de compensarlos”, relató Villar.

    Con información de: La República.