Los problemas sociales, el crecimiento urbano acelerado y la crisis ambiental configuran un panorama alarmante para la que hoy es considerada la ciudad más grande del mundo.
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En Yakarta, capital de Indonesia y considerada la ciudad más poblada del planeta, cerca de 42 millones de personas viven bajo la amenaza constante de un rápido hundimiento del suelo, consecuencia directa de la combinación entre el crecimiento urbano y los retos ambientales.
Según el informe de perspectivas urbanas de la ONU, la elevada densidad poblacional y la expansión acelerada de la ciudad colocan a la capital indonesia en una situación de extrema fragilidad frente a la crisis climática.
La dimensión poblacional de Yakarta resulta tan significativa que, de acuerdo con la ONU, supera en habitantes a la suma de Países Bajos, Bélgica y Portugal, aventaja a Canadá y Australia y se aproxima al total de Argentina. Este primer lugar mundial, por encima de Tokio, responde tanto al crecimiento real de la población como a recientes modificaciones en la metodología estadística empleada en el informe de la ONU. Además, la ciudad concentra más habitantes que 23 de los 27 países de la Unión Europea, reflejando una de las mayores densidades urbanas del mundo.
Este desarrollo no fue producto de una planificación ordenada. Tal como recoge Wired, Yakarta se formó mediante superposiciones históricas desde la era colonial hasta la actualidad, en un proceso marcado por la llegada continua de migrantes en busca de trabajo y mejores servicios, lo que intensificó la presión sobre el territorio y los recursos, dando lugar a un entorno urbano y social profundamente desigual.
El descenso del suelo en Yakarta responde a múltiples factores ambientales y humanos. De acuerdo con datos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, citados por Wire, la extracción excesiva de agua subterránea, la carga de la infraestructura urbana y la subsidencia natural de los sedimentos han provocado que en varias zonas el terreno se hunda a un ritmo que supera varios decímetros por año. Este fenómeno impacta con mayor fuerza en el norte de la ciudad, donde diversas áreas ya se encuentran por debajo del nivel del mar.
La falta de una red adecuada de agua potable lleva a una parte importante de la población a recurrir a los acuíferos, intensificando la subsidencia y debilitando la estabilidad del subsuelo. Esta situación, sumada al crecimiento urbano sin control, incrementa la vulnerabilidad de la ciudad y expone a la capital indonesia a riesgos cada vez mayores a lo largo del siglo XXI.
Vulnerabilidad climática y amenazas a la ciudad
Por su condición de ciudad costera, la capital enfrenta inundaciones cada vez más recurrentes, agravadas por el aumento del nivel del mar asociado al cambio climático y por episodios de lluvias extremas. La interacción de estos factores provoca eventos frecuentes que ponen en peligro tanto la infraestructura como el bienestar de la población, convirtiendo los fenómenos extremos en un problema estructural.
Este contexto sitúa a Yakarta como un ejemplo emblemático de los retos que afrontan las megaciudades asiáticas frente al avance de la crisis climática, subrayaron analistas de la ONU citados en Wired.