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21 Nov 2019 | 12:10 h

¡Un papá que vale oro! Tiene síndrome de down y es el orgullo e inspiración de su hijo [VIDEO]

En YouTube, Sader Issa es un joven sirio que halla en su padre a su mayor referente y apoyo en la vida. "Un niño criado por una persona con síndrome de down tiene todo el amor y ternura que se podría desear". "Estoy muy orgulloso de él", asevera.

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    La historia de este joven de 21 años no solo es digna de admirar por la lucha que supone desarrollarse y seguir la carrera de odontología en un país arruinado y enfrascado en el bloqueo económico como Siria. Lo más excepcional en la vida de Sader es que su padre tiene síndrome de down y lo ha formado junto a su madre sin ayuda de nadie más y con todo el amor posible.

    Sader Issa es un hombre que se siente orgulloso del papá que la vida le concedió: Jad, y pese a que algunos opinaron que nunca podría establecer una familia, se equivocaron.

    El futuro odontólogo expuso que su papá siempre lo ha colmado de un amor pleno, que es un ejemplo de progreso y que le ha inculcado los valores que le han dado la posibilidad de ser el hombre que es hoy en día.

    “Mi padre ha hecho todo lo posible por asegurarme una vida normal, como la de cualquier otro niño. Él también ha sido mi mayor apoyo económico y psicológico durante mis estudios y por todo ello, estoy muy orgulloso y agradecido”, comenta Sader.

    Asimismo, explicó que tener síndrome de down en un país como Siria es dificultoso, pues la falta de información y la exclusión son una constante y, para los habitantes del país árabe, una persona con este síndrome es encasillada como débil y dependiente.

    Pese a las apreciaciones negativas que existen y los inconvenientes que se han presentado en el camino, el papá del joven ha logrado prosperar laborando en una fábrica de trigo, ocupación que le permite respaldar y mantener feliz a su familia.

    Sader Issa no tiene más que comentarios de admiración y respeto hacia su papá:

    “Ha hecho todo lo posible para que yo tuviese todo lo que necesitase de niño, eso me ha empujado a dar todo lo mejor de mí. Estoy tan orgulloso de él, como él de mí”, indicó.

    El padre, Jad Issa, tiene 45 años y está casado con una mujer que lo ama y se dedica al hogar, además es el padre de un hijo que está dichoso de tenerlo como ejemplo de vida.