Después de que Jefferson Farfán se burlara de Magaly Medina por su servicio comunitario, esta le recordó los humildes inicios de su madre.
Únete al canal de Whatsapp de Wapa
Magaly Medina respondió contundentemente a Jefferson Farfán tras la polémica por su servicio comunitario, expuso dónde lo realiza y mostró un registro de las horas cumplidas como parte de su condena. La presentadora rechazó la exposición del lugar donde se llevaría a cabo su sentencia.
Magaly Medina aseguró que tomará todas las medidas necesarias respecto de las acciones de Jefferson Farfán por involucrar a los medios de comunicación y exponer su servicio comunitario en la Parroquia Nuestra Señora de Loreto, además de revelar un documento privado sobre las horas del 7 de abril.
Según Farfán, la presentadora habría incumplido su condena al no completar las horas y solo permanecer seis minutos, con firmas que avalarían un tiempo mayor mediante falsedades.
Magaly exigió que se presenten pruebas ante el Poder Judicial. Lo que más le irritó fue que el futbolista la humillara públicamente al sugerir que debería barrer calles para cumplir su condena, en un intento por dañar su imagen y dignidad.
Tras mostrar videos en los que él se mofa de barrer calles, Medina respondió con críticas. Defendió ese trabajo como digno y mencionó los humildes inicios de Farfán, cuando no tenía la fortuna actual.
“Durante este proceso, él se ha burlado en repetidas ocasiones. Esta burla de barrer refleja su deseo de que mi servicio comunitario implique barrer calles, lo cual no debería ser motivo de vergüenza. Respetamos a quienes trabajan en limpieza en Lima, barrer no disminuye a nadie. Vengo de un origen humilde, y creo que él también,” declaró.
A continuación, recordó cómo su madre, doña Charo, afrontó la pobreza y realizaba diversas tareas para salir adelante, algo reflejado en la película 'El 10 de la calle'.
“Su madre habrá barrido calles en algún momento, lo hice cuando era niña y todavía realizo tareas de limpieza en casa. No me desmerece. Burlarte del servicio comunitario, pensando que te hace superior, solo muestra soberbia. Incluso un preso merece respeto, no es objeto de burla y humillación,” añadió.