Maricarmen Marín sobre maternidad: "Ahora sí quiero que llegue pronto"

Maricarmen Marín nos habló del amor, de la maternidad, sus deseos de ayudar a los emprendedores y el gran legado que le dejó su madre.

Con 38 años de vida, Maricarmen Marín ha demostrado que sabe lo que quiere, siempre con paso firme y la seguridad que le inculcó su madre. Trata de ver siempre lo positivo de la vida y no señalar al otro por sus errores, ¡ojo! no siempre es la chica dulce que estamos acostumbrados a ver, tiene su carácter, solo que asegura que ha aprendido a enfocar su ira con el fin de que su mensaje pueda llegar de manera adecuada. "Ahora, hay momentos que te sacan de las casillas y no hay forma, ni contando se puede", indicó entre risas.

En conversación con Wapa.pe, Maricarmen Marín nos habla del amor, de la maternidad, sus deseos de ayudar a los emprendedores y el gran legado que le dejó Vilma, su madre.

A diferencia de muchos, la pandemia no te ha detenido mucho en lo laboral, ¿es cierto?

Esta pandemia nos ha golpeado a todos de alguna manera, el que te diga que no, es mentira. Sin embargo, si bien mi carrera musical ha tenido una para, el que me hayan propuesto conducir Mujeres al mando y Yo soy ha sido una gran alegría, sobre todo porque me da la oportunidad de seguir trabajando en lo que me gusta, teniendo conexión con el público.

¿Qué es lo que lamentaste más de esta situación?

Yo no veo a mi familia desde hace más de 8 meses. Recién me vi con mi hermana con muchos miedo, y fue muy raro, nosotros somos mucho de así (hace un además de abrazo), el hecho de no poder abrazarnos fue durísimo. Pero no tenemos de otra, debemos aprender a vivir en esto.

¿Tuviste miedo a las críticas con Mujeres al mando, un programa más coyuntural?

Sí, lo pensé mucho, sabía que el programa iba a dar un giro por la coyuntura, pero siempre tengo en mente que mi misión es construir, era un reto para mi. Sé lo que pasó con las conductoras (críticas), grandes amigas mías, estábamos viviendo un momento complicado, estamos. Lo pensé y dije, por qué no. El público me ha visto crecer, sabe que yo estaba llegando a entregar lo mejor. Han pasado 7 meses increíbles, donde aprendí mucho, cambié de formato mis redes, conocí historias, me pongo en el zapato de otros y apoyo a emprendedores.

¿Te has involucrado mucho con ellos (emprendedores), no? ¿Alguna razón en especial?

Sí, yo vengo de una familia de emprendedores, mis papás han sido comerciantes durante 35 años de su vida. He visto cómo la han luchado, no habían vacaciones, todos trabajábamos, yo he visto que no habían herramientas para ayudarlos. Desde muy niña he estado informada, sé que a veces se les pone trabas. Así que cuando un emprendedor me pide ayuda, yo lo ayudo como si fuera mi mamá o mi papá.

¿Y cobras?

No, los apoyo en mis redes sin ningún costo, pero en este proceso se han sumado marcas grandes como H&S, a mi me alegra que esté dispuesta a ayudar. Ahora esta sorteando 20 bonos de una cantidad de dinero para que los emprendedores puedan reactivar su negocio, además de capacitaciones online. El 26 de noviembre se dará los resultados.

¿Si te digo Pasito tun tun, qué me respondes?

(Suspiro de emoción) Mi cumbia, mi música, mi pasión, mi fuerza.

¿Agua bella?

Mi primera agrupación, la que me permitió conocer todo el Perú.

¿Qué manía no puedes dejar?

Rascarme la nariz (carcajada). Todo el tiempo me estoy rascando la nariz, desde niña. También ponerme los ungüentos que contienen menta, de una marca que no lo puedo decir (jajaja) Pero, mi mamá me la echaba desde que era chiquita, hasta ahora eso nunca falta en mi cartera. Estoy segura que sería una gran embajadora de esa marca (risas).

¿Qué es lo siempre tienes en tu celular?

Audio libros, me transporta, me sana, me da alegría. Todo el tiempo estoy escuchando algo que nutra mi alma.

¿Vilma?

(Suspira) Mi madre, yo siento que estoy acompañada de ella siempre, siento que ha dejado huellas muy grandes en mi alma, que su voz en mi voz. Ella me enseñó que todo lo logras con actitud, de cómo te levantes frente a una derrota, frente a la angustia. Todo eso me enseñó Vilma, mi mamá. También me enseñó que nadie debe decirme nada en la calle, ni bueno ni malo, lo aprendí por mi mamá. Tuve la suerte de tener a una visionaria que me enseñó mucho en los primeros años de vida para que ahora nadie me atarante, nadie quiera aprovecharse de mí o pueda sembrar seguridad en mí. Todo eso es Vilma. 

¿Qué te hace enojar? ¿O siempre eres tan dulce como parece?

Jajaja No, no siempre. Pero he aprendido que la palabra es muy poderosa. Trato de construir cada cosa que digo para que no salga de la frustración. Siempre intento de que el mensaje llegue. Ahora, hay momentos que te sacan de las casillas y no hay forma (risas), ni contando se puede, pero es parte del ser humano, ¿no?

Estás de novia. ¿Era un tema del que ya habías hablado antes con Sebastián o fue sorpresa?

Realmente nunca estuvo en mis planes, hasta que llegó el momento y me pidieron la mano. Nunca, nunca fue una prioridad para mi, hasta cuando llegó el momento, fue un sentimiento indescriptible. Dije: qué lindo se siente (una gran sonrisa), qué emocionante se siente, me reía, me ponía nerviosa, fue una experiencia muy linda, me parece hermoso haberlo vivido. Qué lindo que a Sebastián se le ocurrió pedirme la mano porque fue hermoso, la recuerdo y es como si la volviera a vivir.

¿La maternidad tampoco la has planeado?

Respecto a la maternidad pensé lo mismo, nunca lo he planeado. Pero nosotras tenemos un reloj biológico donde ya empiezas a pensar en eso. Yo pensé que no quería tener hijos, ahora siento que estoy en la línea y tendría que ser pronto porque tengo 38 años. No sé si estoy preparada, pero es algo que me llena de emoción, que espero que se realice pronto. Eso sí, cuando pase, yo contaré lo bonito y lo no tan bonito de la maternidad, sin sentirme culpable. Es importante hablar con la verdad.

¿Cómo resumes tu vida sentimental en estos momentos?

A mis 38 años, estoy feliz con las decisiones que he tomado, muchos quieren tener una buena relación, un mejor trabajo, pero qué estamos haciendo para lograrlo. Yo me quedo con lo que me da la vida, con lo vivido, mis idas y venidas, puedo decir que me siento plenamente feliz.

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