
La segunda ola de la COVID-19 parece no dar tregua y con la llegada de la variante brasileña —la cual es más contagiosa y agresiva— la situación ha empeorado, haciendo que los pacientes se pongas graves en menos tiempo. Esto es lo que se viene observando, actualmente, en regiones como Piura, Madre de Dios, Ayacucho y Ucayali, en los que la variante ha ocasionado el colapso sanitario tras los elevados contagios.
Arnaldo Vite, presidente de la Federación Médica de Piura, describe la situación como ’'catastrófica’', pues ya han transcurrido varios días que los pacientes deben esperar para acceder a una cama UCI o de hospitalización. Este es uno de los motivos por los que las personas con cuadros moderados o graves están siendo tratadas en sus hogares. Además, el oxígeno medicinal también continúa siendo insuficiente, por lo que como gremio creen que el Ministerio de Salud debería tomar acciones inmediatas para evitar más muertes.
De acuerdo con la información del Instituto Nacional de Salud (INS), recogida por los gobiernos regionales, en Piura el 25% de las pruebas analizadas corresponden a la variante brasileña. Esta también fue hallada en Madre de Dios (52.5%), Ayacucho (20%) y Ucayali (47.6%).
Por eso, desde antes de que el INS confirmara la presencia de la variante en Piura, Vite había iniciado a ver características de los cuadros clínicos distintos a los de antes. "Es más rápido y agresivo en poblaciones que al comienzo no se consideraban vulnerables, como niños y jóvenes. Hay más casos y muertes en menos tiempo", refirió el médico.
En tanto, el analista de datos Juan Carbajal señala que Piura necesita ayuda, pues el incremento de casos es considerable, así como las muertes por toda causa. Estas últimas pasaron a un promedio diario de 34 el 1 de marzo y se incrementó a 54 el 31 del mismo mes.
La decana del Colegio Médico de Ayacucho, Silvia de la Cruz, informó que se ha visto un aumento de casos debido a que la población bajó la guardia, así como de las autoridades, ya que el control está ausente en dicha jurisdicción. En muchas provincias incluso se habrían retomado las fiestas costumbristas, lo que ha generado focos de contagios COVID-19.
Mucha gente de estas zonas llegaron a los hospitales con cuadros moderados y graves, incluso familias enteras. Los establecimientos de salud, sobre todo a nivel camas UCI, están atiborrados.
Antes de confirmar la presencia de la variante brasileña, ya se sospechaba que el alza de casos se debía a ella, pues ahora hay más jóvenes afectados y el mal progresa a pasos de gigante. "Hoy puede venir alguien con su saturación no tan grave y después de 2 o 3 días el cambio es abrupto. No nos da tiempo para actuar mucho y peor si no hay camas UCI", detalla el profesional de la salud antes citado.
Del mismo modo, precisa que al no haber camas disponibles el paciente regresa a casa y no es seguro que esté aislado o reciba la atención médica oportuna. "A veces se descompensan y llegan mucho más graves y con más probabilidades de morir", acota.
Mientras tanto, en Ucayali, el decano del Colegio Médico, Fabio Sarmiento, detalla que los tres hospitales de la región han colapsado. “Hace dos semanas no hay camas UCI, ni de cuidados intermedios ni hospitalización’'.
El número de reinfecciones también ha aumentado, dice, y hay muchos pacientes que en un corto plazo se agravan. "Antes (el avance de la enfermedad) era de 7 a 10 días, ahora es a partir del día 5′". Agrega que las autoridades no están realizando campañas de prevención y que la población no sigue las medidas de bioseguridad.
Por su parte, el gobernador Hidalgo solicita al Gobierno que proceda con el cierre de la frontera con Brasil, especialmente los pasos clandestinos a través del río Acre (frontera con Brasil). Además pide que aquellas personas que necesariamente deben ingresar al Perú lo hagan con una prueba molecular.
Solo en marzo, de acuerdo con Hidalgo, hubo más de 70 fallecidos y se reporta 67 hospitalizados y 19 en la Unidad de Cuidados Intensivos. “A pesar de haberse implementado el hospital Santa Rosa, en estos momentos ya supera su capacidad de atención producto del incesante incremento de casos de la COVID-19”.
Carbajal precisa que a nivel nacional mueren al día en promedio más de 1.000 personas por toda causa, apunta el Sinadef.
Ayacucho, por ejemplo, ya ha superado el pico máximo de la primera ola, al igual que Lima región y Áncash, donde también se halla la variante.