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08 Oct 2021 | 6:56 h

Combate de Angamos: Conoce AQUÍ por qué es feriado en Perú

Entérate detalles de la inmolación del almirante Miguel Grau y cómo defendió a nuestro país.

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    Miguel Grau Seminario, lideraba las acciones de Perú, en la Guerra del Pacífico. | Foto: composición LR.

    Cada 8 de octubre recordamos una de las hazañas navales más representativas de la historia del Perú, en donde estuvo presente uno de los héroes más importante de nuestro país: Miguel Grau Seminario.

    Un día como hoy un grupo de hombres, tripulantes del monitor Huáscar al mando del Caballero de los Mares Gran Almirante del Perú Don Miguel Grau Seminario, fueron protagonistas de uno de los Combates Navales más memorables y gloriosos de los que se tenga recuerdo en la historia marítima de las naciones.

    Aquella heroica epopeya se inicia el día 30 de setiembre de 1879, cuando la División Naval integrada por el monitor Huáscar, la corbeta Unión y el transporte Rímac, zarpa hacia el sur en demanda de Iquique a donde arriban el 1° de octubre.

    Aquel día, el Huáscar al mando de Grau y la Unión al mando de García y García enrumban nuevamente hacia el sur para continuar incursionando en costas chilenas, actividad que gracias a la habilidad y pericia de nuestro Gran Almirante y su tripulación había dado buenos resultados, dado que, tras más de 6 meses de guerra contra un adversario poderoso, les había negado el dominio del mar.

    ¿Quién fue Miguel Grau Seminario?

    Miguel María Grau Seminario nació en Piura el 27 de julio de 1834, fue un marino militar y político peruano, y póstumo Gran almirante de la Marina de Guerra del Perú.

    Durante la guerra del Pacífico, El Caballero de los Mares, apelativo que se ganó por su generosidad para con el enemigo en el campo de batalla, comandó el monitor Huáscar y mantuvo a raya a la escuadra chilena durante seis meses, convirtiéndose en una pesadilla para ellos.

    Grau Seminario pasó a la historia peruana por su destacada labor defendiendo al Perú.  imposibilitado de continuar la campaña de forma regular, el mando chileno dio la orden de destruir o capturar el buque.

    Dos blindados y tres corbetas de la armada chilena lo esperaron en la mañana del 8 de octubre de 1879 en Punta Angamos, cerca de la localidad de Mejillones. En los primeros intercambios de artillería el Huáscar quedó inmovilizado y Miguel Grau sucumbió finalmente de manera heroica en el combate naval de Angamos, enfrentado a fuerzas muy superiores.

    Más detalles

    El Caballero de los Mares participó en el combate de Angamos, un enfrentamiento naval de la Guerra del Pacífico que tuvo lugar un miércoles 8 de octubre de 1879. Se enfrentaron los buques peruanos Huáscar y Unión contra los buques chilenos Cochrane, Blanco Encalada, Loa y Covadonga.

    Las naves de guerra peruanas navegaban con rumbo Norte. Don Miguel Grau identificó a una serie de buques enemigos que perseguían a la flota nacional: el blindado Blanco Encalada, la goleta Covadonga y el carbonero Matías Cousiño.

    Al promediar las 10 de la mañana, ese día, el monitor Huáscar abrió fuego disparando una andanada de su artillería principal contra el Cochrane a una distancia de mil metros. El Cochrane respondió el ataque.

    Grau intentó resistir en la nave, pero finalmente una granada impactó en la esquina superior derecha de la torre de mando, atravesó su blindaje y explotó, matándolo de manera inmediata. El Huáscar siguió siendo dañado por sus enemigos, mientras la flota moría lentamente.

    Pedro Gárezon, quien pasó a comandar la nave tras la muerte de Grau, resolvió entonces, con los tres oficiales de guerra que aún quedaban en pie, hundir la nave, para lo cual ordenó al jefe de ingenieros que abriera las válvulas del blindado.

    La orden se ejecutó, pero como para hacer tal labor era necesario parar las máquinas, los chilenos aprovecharon la inmovilidad del buque para abordarlo, obteniendo así la nave peruana.

    El Huáscar tuvo en el combate 33 muertos, 24 heridos graves, 3 heridos leves y 144 ilesos, todos hechos prisioneros. Tras la captura del Huáscar, Gárezon buscó el cadáver del almirante Grau, el cual no había sido encontrado aún. El hallazgo días después, entre los restos destruidos de la torre de mando.