7 mitos sobre la masturbación femenina

La masturbación femenina es un tema tabú rodeado de mitos que hay que derribar de una vez por todas para poder disfrutar más de nosotras mismas.

¿Alguna vez has escuchado decir a alguien frases como estas: las mujeres no se masturban; las mujeres no necesitan masturbarse porque desfogan su deseo sexual cuando menstrúan; la masturbación para las mujeres no es tan placentera como el sexo en pareja?

¡Cuántas cosas se dicen sobre la masturbación femenina y más aún cuántas cosas no se dicen sobre ella! Si alguna vez has escuchado (o has dicho) algunas de estas frases, no eres la única, para la gran mayoría de mujeres la masturbación está envuelta en mitos que la convierten en el último tabú sexual femenino.

¿Pero qué pasaría si descubrieras que todo lo (poco) que sabes de la masturbación es mentira? ¿Qué ocurriría si te digo que masturbarte es una de las mejores experiencias sexuales que puedes disfrutar? Sí, y está al alcance de tus manos –de tus dedos, para ser más específica– y de tu imaginación.

Si eres una mujer curiosa que quiere darse placer cuando quiera, como quiera y con quien más quiere (o sea consigo misma), es hora de romper con los mitos sobre la masturbación.

1. Las mujeres no se masturban o no lo hacen tanto como lo hacen los hombres

Primero lo primero: las mujeres sí se masturban, sólo que aún existe entre nosotras un gran silencio respecto a este tema.

En los talleres de masturbación femenina que dirijo desde hace más de un año, he podido identificar tres grupos de mujeres: el primer grupo (70%) no tiene ni la más mínima idea de cómo masturbarse, el segundo grupo (20%) se masturba pero siente culpa, miedo o vergüenza de hacerlo, el tercer grupo (10%) practica la masturbación y no tiene ningún problema en decirlo en voz alta.

Entonces podemos llegar a la conclusión que probablemente sea cierto que las mujeres no se masturban tanto como los hombres. Pero eso se debe a la manera cómo esta cultura sexista en la que vivimos nos hace creer que nuestro placer sexual depende de otra persona y que las mujeres no podemos regalarnos a nosotras mismas todos los orgasmos que deseemos.

2. Las mujeres se masturban sólo cuando no tienen pareja

Las mujeres que se masturban lo hacen tanto cuando están en una relación de pareja como cuando están solteras.

Esto se debe a que la experiencia masturbatoria es distinta a la experiencia de sexo compartido. Pero ninguna es mejor que la otra, son prácticas sexuales diferentes que pueden ser disfrutadas por las mujeres cuando ellas quieran.

3. Las mujeres no necesitan masturbarse porque desfogan su deseo sexual cuando menstrúan

Parece que este es un mito local, propio de Lima, y que suele ser mencionado por las mujeres mayores de generaciones pasadas.

Esta idea proviene de comparar los fluidos (el semen en semejanza a la sangre menstrual), pero es algo descabellado pensar que la eyaculación masculina (porque también existe eyaculación femenina) sea similar a la sangre menstrual: la primera está relacionada al placer sexual de los hombres, la segunda tiene que ver con la expulsión de un material producto de la falta de fecundación de un óvulo.

Por lo tanto, nada tiene que ver el semen con la sangre menstrual. Las mujeres, al igual que los hombres, liberan su deseo sexual a través de la práctica sexual de su preferencia y lo pueden hacer tanto a solas como en compañía.

4. La masturbación no es tan placentera como el sexo en pareja

Como ya dije líneas arriba, la experiencia masturbatoria es distinta a la experiencia de sexo compartido. Pero ninguna es mejor que la otra, son prácticas sexuales diferentes, por eso a mí me gusta llamar a ambas prácticas de la siguiente manera: la masturbación es sexo a solas y la relación sexual en pareja es sexo compartido.

Eso sí, que quede claro: para muchas mujeres la masturbación puede ser tan o más placentera que el sexo en pareja debido a que cuando una mujer aprende a masturbarse sabe cómo estimularse sexualmente y eso es algo que a veces nuestras parejas no saben hacer.

5. Para masturbarse las mujeres necesitan usar dildos (consoladores) o vibradores porque les hace falta la penetración para llegar al orgasmo

Desde que a Sigmund Freud se le ocurrió, a inicios del siglo XX, afirmar que existen dos tipos de orgasmo: el clitoriano, propio de una mujer sexualmente inmadura; y el orgasmo vaginal, propio de una mujer madura y desarrollada sexualmente, la idea de que la penetración vaginal es la práctica por excelencia para el placer sexual de las mujeres ha permanecido vigente hasta nuestros días.

Pero lo cierto es que es mucho más probable que las mujeres obtengan orgasmos con otras prácticas diferentes a la penetración vaginal como lo son la estimulación manual o el sexo oral.

Esto de debe a que el orgasmo vaginal no existe porque todo orgasmo ocurre por estimulación directa o indirecta del clítoris que, como ya expliqué en otro artículo, es un órgano más grande de lo que pensamos, tiene un cuerpo externo e interno y cuya única función es darnos placer.

6. Las mujeres alcanzan un orgasmo más rápido y fácil en pareja que a solas

En realidad, es todo lo contrario, las mujeres que aprenden a masturbarse saben cómo estimularse adecuadamente por lo que es mucho más probable que tengan orgasmos de manera más rápida y fácil cuando se masturban que cuando están en pareja.

Una de las ventajas del sexo a solas es que no tienes que darle indicaciones a nadie, cuando te masturbas tú eres tu mejor amante.

7. Si las mujeres se masturban les puede aumentar el tamaño del clítoris

Esta frase es una consulta real que recibió una amiga mía que es psicóloga, una de sus pacientes estaba preocupada porque el clítoris le creciera un poco más cada vez que se masturbaba hasta el punto de que comenzara a colgar entre sus piernas.

El temor al placer es tan grande que muchas mujeres pueden crearse miedos absurdos si disfrutan del sexo. Tenemos que aprender a darnos permiso para gozar con nosotras mismas.

Y ahora que ya has derribado estos mitos, es el momento perfecto para que le des a la masturbación una oportunidad de enriquecer tu vida sexual.

 

Sandra Campó es escritora y educadora sexual.  Autora del libro HOY TENGO GANAS DE MÍ: 7 historias de masturbación femenina y creadora del blog SASÁ. Desde 2015 realiza talleres de educación sexual para mujeres en diversos espacios de Lima. Síguela en FACEBOOK e INSTAGRAM: @elblogdesasa

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