¿La infidelidad es natural en los seres humanos? Conoce qué dicen los especialistas

Si crees que la infidelidad se aprende con el pasar de los años, pues te equivocaste.

Muchas personas piensan que la infidelidad se aprender conforme pasan los años, ya que la personas se vuelve más astuta. La psicóloga Valeshka Pinedo Armijo nos comenta un interesante tema que además es muy polémico: ¿La infidelidad es natural en los seres humanos?

Wapa, recuerda que aquí no queremos alentar y justificar la infidelidad, sino saber detalladamente las razones en las que suceden.

Desde un punto de vista biológico, la infidelidad es parte natural del comportamiento de casi todos los animales, un reino al cual pertenecemos como seres humanos, siendo ésta una característica de la poligamia (un varón con múltiples mujeres) o de la poliandria (una mujer con múltiples varones). A través de la historia de la humanidad ambas prácticas se han realizado, sin embargo por temas culturales o biológicos la poligamia suele ser mucho más frecuente que la poliandria. 

La explicación para esto, desde un punto de vista biológico, es que el varón inconscientemente necesita varias parejas sexuales para asegurar que sus genes no desaparezcan, y la mujer conseguir buenos genes para asegurar una descendencia sana y apta para sobrevivir. Nos guste o no, estas ideas inconscientes siguen con nosotros, como nuestro instinto de supervivencia o cualquier respuesta automática de comportamiento primario para sobrevivir. Ideas o instintos que se han visto reducidos o controlados a través de nuestra historia por las normas sociales que se establecen para la convivencia en sociedad.

Como el concepto de fidelidad que surgió con la institución del matrimonio en la Roma antigua, concepto que se afianzó y avanzó con el surgimiento de la iglesia católica y el romanticismo. Cobrando fuerzas los conceptos de “la media naranja” o del “amor para toda la vida” y la exclusividad se estableció como un valor fundamental en las relaciones de pareja. Lo paradójico es que la infidelidad es tan universalmente rechazada como universalmente practicada.

En la actualidad, en nuestras sociedades se nos enseña, y principalmente a las mujeres, que tenemos una media naranja, que necesitamos una pareja para estar completas y que la infidelidad o el abandono son hechos dramáticos o terriblemente catastróficos, todos estos mensajes que recibimos de manera constante y sistemática a lo largo de nuestra vida, se van grabando en nuestro inconsciente, a manera tal de programarnos para actuar de acuerdo a estas ideas.

Los problemas en este sentido se manifiestan cuando tenemos que enfrentar estas situaciones y las vivimos como hechos insoportables (no lo son) y no como una adversidad ante la cual debemos tomar decisiones y replantear nuestra relación, además de que en muchos casos, debido a estas ideas o creencias, suponemos que podemos ser estigmatizados socialmente, generándonos ansiedad, angustia o depresión por este motivo. Para deshacernos de estas creencias autodestructivas tenemos que ser realistas y abrazar lo natural, de esta manera, sufriremos mucho menos si alguna vez nos toca pasar por estas situaciones, ya que pensar y sentir, que nadie pertenece a nadie y que nadie necesita a nadie para completarse o ser feliz, como parte de nuestra filosofía vital, nos dará una independencia emocional muy grande, y, ante una posible infidelidad, el margen de sufrimiento se verá notablemente reducido.

Debemos reflexionar sobre lo real: casi todos los seres vivos por naturaleza, incluidos nosotros los seres humanos, somos polígamos y no monógamos, como nos empeñamos en creer que somos, esta es la idea que debemos tener clara. Sin embargo, los acuerdos, pactos o promesas que la pareja pueda hacerse por libre decisión y estimulados por su amor, son válidos y muchas veces necesarios para mantener una relación satisfactoria para ambos.

No se pretende alentar la infidelidad, sino explicar sus razones, para poder comprenderla desde diferentes puntos de vista, ya que debemos ser conscientes, de que todos somos y podemos ser infieles por naturaleza, pero nos controlamos por cultura y la capacidad de autocontrol y reflexión que tenemos los seres humanos para poder establecer las prioridades en todos los aspectos de nuestra vida.

Actualmente, los hechos de por qué se dan las infidelidades no solo son biológicos, también pueden ser explicados desde un punto de vista psicológico y social debido a que la mayoría de las veces no tienen nada que ver con alguna inconformidad respecto a su pareja, sino a un afán de aventura, un interés por experimentar o de probarse a sí mismo, en términos de capacidad sexual, es decir a causa de las propias inseguridades. En otros casos, la infidelidad se presenta porque la pareja no funciona y no se toman decisiones, viviendo una relación cada vez más distante, fría, y monótona, mostrando este comportamiento de evitación a la realidad, por una posible dependencia emocional de la pareja. No se siente feliz con ella, pero tampoco se imagina sin ella.

Sin embargo, como hemos dicho antes, la fidelidad, al ser un pacto o promesa entre la pareja se convierte en un pilar de la relación, que de romperse pone en riesgo la estabilidad de la misma, ya que, entre otras cosas, la infidelidad rompe la confianza, un valor muy importante y necesario para vivir la vida de pareja, como una situación segura. Todos estos factores deben tomarse en cuenta para poder entender y afrontar un episodio de infidelidad en nuestra vida y tomar una decisión debidamente informados.

Wapa, si quieres saber más sobre este interesante tema, solo debes llamar a este número 910 907017 o dar clic AQUÍ

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